Terrorismo
La audiencia tendrá lugar el jueves en una sala nueva, diseñada para que el juez impida al público escuchar los debates si se mencionan elementos confidenciales.
El número de lugares para el público es limitado, pero el Pentágono previó acoger a unos sesenta periodistas, así como a observadores de la sociedad civil. La audiencia será retransmitida por video a una sala vecina, y se levantó una especie de centro de tiendas militares para alojar a los visitantes.
Los cinco acusados tendrán una primera posibilidad de declararse culpables o no culpables. Es posible que algunos de ellos anuncien que no esperan participar en el proceso, un boicot al que hizo referencia estas últimas semanas la mitad de los otros doce detenidos inculpados en Guantánamo.
Los tribunales militares de excepción son particularmente cuestionados. Establecidos por el presidente George W. Bush a fines de 2001, invalidados por la Corte Suprema en 2006 y restablecidos por el Congreso, permiten el empleo de testimonios indirectos u obtenidos por la fuerza.
Mientras que los potenciales sucesores de Bush se comprometieron a cerrar el centro de detención de Guantánamo, aún no comenzaron los primeros procesos, anunciados para el verano último, y una decisión de la Corte Suprema sobre los derechos de los detenidos se espera para antes de fines de junio.
Terra/AFP

