América Latina
Por Mónica Vargas y Manuel Farías
SANTIAGO (Reuters) - Los camioneros chilenos continuaban el jueves con un paro que afectaba el suministro de alimentos y combustibles en el país, provocando además problemas en la actividad minera y el sector exportador, mientras el Gobierno intentaba desactivar la medida de fuerza.
Los camioneros protestan pacíficamente desde el martes por los altos precios de los combustibles y contra un impuesto específico al diésel.
"El paro de camioneros está dificultando la provisión de combustibles líquidos," dijo el ministro de Energía, Marcelo Tokman, a periodistas.
Los camioneros en huelga, que suman unas 6.000 máquinas paralizadas en las diferentes rutas del país, están a la espera de que el Gobierno les entregue una respuesta a sus peticiones.
"Creemos que es una movilización que en realidad le está haciendo gran daño al país, las pérdidas son enormes. Va a haber que paralizar algunas empresas mineras grandes en el norte del país," dijo Alfredo Ovalle, líder de la Confederación de la Producción y Comercio y del gremio minero Sonami.
El paro de los camioneros está atrasando los cargamentos con insumos sobre todo para la pequeña y mediana minería, pero no está afectando las operaciones de la mayor productora mundial de cobre, Codelco, que tomó medidas anticipadamente.
La producción de los yacimientos de la chilena Antofagasta Minerals y las actividades de Xstrata en el país tampoco han sido golpeadas, según las firmas.
Sin embargo, la huelga sí tuvo impacto en la producción de la mina de cobre Cerro Colorado, de la angloaustraliana BHP Billiton, ante la falta de insumos clave para sus operaciones y problemas en el transporte de sus trabajadores.
Un portavoz de BHP aseguró que sus operaciones más grandes como Escondida, la mayor mina de cobre del mundo, y Spence se encuentran sin problemas a nivel productivo.
SUPERMERCADOS DESABASTECIDOS
Los supermercados del país empezaron a quedarse sin frutas y verduras y sus representantes demandaron al Gobierno y a los camioneros una pronta solución del conflicto.
"No estamos recibiendo en nuestros centros de distribución el abastecimiento de los proveedores y tampoco están saliendo desde nuestros centros muchos camiones a abastecer las salas de supermercados," dijo a la televisora estatal, TVN, el presidente de la Asociación de Supermercados, Fernando Alvear.
"Estamos en un problema serio. Si se prolonga vamos a tener problemas de desabastecimiento en nuestros locales," agregó.
El gremio de los productores de salmones, SalmonChile, una de las mayores actividades exportadoras del país, aseguró que toda la cadena productiva se encuentra "detenida."
"En la isla de Chiloé (en el sur del país) la situación es más preocupante dado que ya no hay reservas de petróleo y bencina, lo que ha obligado a plantas de proceso a paralizar por no contar con petróleo para sus generadores, o materia prima para procesar," agregó.
Además, enormes filas en las estaciones de gasolina en Santiago y regiones se apreciaron desde la noche del miércoles, no sólo por el temor a un desabastecimiento generalizado, que fue descartado por el Gobierno, sino por un alza en los combustibles que empezó a regir el jueves.
"Estamos en conversaciones (...) para que nuestros camioneros puedan cruzar las carreteras sin problemas, porque existe un alto riesgo en estos camiones por el combustible que trasladan," dijo Sidney Houston, gerente general de la Asociación de Distribuidores de Combustibles de Chile (ADICO).
Según la prensa local, hay estaciones de gasolina sin el combustible en las norteñas regiones de Tarapacá, Antofagasta, la costera de Valparaíso, y las del centro y sur del país, como O'Higgins, Maule y Magallanes, entre otras.
Algunos buses interprovinciales restringieron sus rutas por temor a apedreos en las carreteras y la falta de combustible.
El Gobierno aseguró que la gran mayoría de transportistas de combustibles no acataron el paro y continuaron trabajando, lo que generó que algunos de sus colegas los agredieran, por lo que se dispuso protección policial a sus camiones.
Además, el Gobierno aseguró que no permitirá el bloqueo de carreteras e informó que al menos 43 camioneros fueron detenidos al intentar cerrar vías del norte chileno.
"Estamos dispuestos a dialogar por el bien del país para mejorar condiciones inmediatas de todos los chilenos, pero también estamos absolutamente claros que con la mayor severidad vamos a actuar cuando tengamos que hacerlo," dijo el subsecretario del Interior, Felipe Harboe.
Al paro de camioneros se suma una huelga en el puerto de San Antonio, uno de los más importantes del país, que ha dejado varios miles de contenedores sin moverse y buques sin atracar.
La Cámara Nacional de Comercio estimó en unos 600 millones de dólares las exportaciones que no se están embarcando desde los distintos puertos del país.
(Con el reporte adicional de Antonio de la Jara y Pav Jordan, Editado por Juana Casas)
Terra/Reuters