El candidato demócrata a la presidencial estadounidense de noviembre, Barack Obama, eligió la economía como primer tema de enfrentamiento ante el republicano John McCain, al iniciar el lunes una gira de dos semanas por el país para proponer soluciones a la crisis.
McCain y Obama: reformistas pero polos opuestos
¿McCain u Obama?
En la ciudad de Raleigh, en Carolina del Norte (sureste), primera etapa de su periplo, Obama fustigó a McCain, a quien acusó de querer continuar con la política económica del gobierno de George W. Bush.

"En tiempos en que peleamos en dos guerras, cuando millones de estadounidenses no pueden pagar sus cuentas médicas o sus matrículas educativas, cuando pagamos cuatro dólares por galón de gasolina, el hombre que despotrica contra el gasto gubernamental quiere gastar 1.200 millones de dólares en una reducción de impuestos a ExxonMobil", denunció Obama.
"Eso no solo es irresponsable, es escandaloso", fustigó, al señalar que McCain busca "una nueva etapa de rebajas de impuestos que es el doble de costosa que el plan original de Bush", que incluiría 2 billones de dólares en rebajas fiscales a empresas, contando los 1.200 millones para el gigante energético ExxonMobil.
Pero el vocero de McCain, Tucker Bounds, dijo que Obama era un típico liberal que aumenta los impuestos y el gasto.
"Ahora que las familias trabajadoras sufren y que los empleadores son vulnerables, Barack Obama promete aumentar los impuestos sobre los ingresos, contribuciones para las pensiones, impuestos sobre las plusvalías, impuestos sobre los dividendos e impuestos sobre las empresas que crean empleos", aseguró Bounds.
"Durante sólo tres años Barack Obama votó 94 veces a favor del incremento de impuestos en el Senado. Barack Obama no comprende (como funciona) la economía estadounidense y eso es algo que no podemos permitirnos", agregó.
En su discurso, Obama llamó a que el presupuesto mensual de 12.000 millones de dólares destinado a Irak se emplee en inversión en infraestructura para el transporte y para educar a los trabajadores estadounidenses para la economía globalizada.
Asimismo, el senador pidió un segundo paquete por 50.000 millones de dólares, adicional al promulgado en febrero por 168.000 millones, para ayudar a los estadounidenses que perdieron trabajos o viviendas en la actual situación económica.
Terra/AFP