América Latina
BOGOTA (Reuters) - El presidente de Colombia, Alvaro Uribe, dijo el lunes que la acusación de una ex congresista de que funcionarios de su Gobierno la sobornaron para que cambiara su voto y aprobara una reforma que permitió su reelección, podría formar parte de un plan para desacreditar su gestión.
Se trata del primer pronunciamiento del mandatario colombiano después de que a finales de mayo una comisión legislativa anunció que lo investigará por su presunta responsabilidad en el caso de soborno, luego de que 10 legisladores opositores lo solicitaron.
Sin embargo, son pocas las probabilidades de que prospere la investigación contra Uribe ante la histórica ineficiencia de la comisión legislativa encargada de investigarlo y en donde cursan otras 173 demandas contra el mandatario, según analistas.
"Los investigadores deben analizar los antecedentes penales que empiezan a conocerse sobre la señora Yidis Medina, y compararlos con la probidad privada y pública de mis compañeros de Gobierno," dijo Uribe en un comunicado.
El mandatario aseguró que los investigadores deben establecer "si hubo cohecho o estamos en presencia de una coartada, probablemente estimulada también por terceros, con el solo propósito de hacer daño al Gobierno de la Seguridad Democrática."
Uribe, quien asumió el poder en el 2002 y fue reelegido para un segundo periodo consecutivo en el 2006, impulsa una agresiva ofensiva militar contra la guerrilla, a la que obligó a un repliegue estratégico.
VOTO DECISIVO
La estrategia de seguridad del mandatario, apoyada por Estados Unidos, ha incluido un aumento del presupuesto militar, del número de efectivos de las Fuerzas Armadas y permitió reducir los asesinatos, las masacres, los secuestros y los ataques contra la infraestructura económica del país.
Los analistas consideran que la política de seguridad ha sido uno de los principales motores que impulsó el crecimiento de la economía que en el 2007 fue de 7,52 por ciento, y que ha permitido aumentar la inversión extranjera.
La ex legisladora Medina denunció en abril que cambió su voto para aprobar una reforma constitucional que permitió la reelección presidencial inmediata, después de que funcionarios del Gobierno de Uribe le ofrecieron cargos burocráticos.
El voto de la política, actualmente en prisión e investigada por cohecho, fue decisivo para aprobar la reforma constitucional que habilitó al actual presidente para buscar su reelección inmediata.
Aunque Medina se oponía a la reelección presidencial inmediata, la apoyó en el momento de votar en la comisión legislativa a la que pertenecía.
Uribe recordó que la política pertenecía al Partido Conservador, que se comprometió a impulsar la reforma constitucional de la reelección.
Las acusaciones de soborno se presentan en momentos en que el Congreso de Colombia es sacudido por una crisis política y un escándalo que mantiene en la cárcel a por lo menos 32 legisladores, mientras que más de 30 son investigados por sus presuntos nexos con los escuadrones de ultraderecha.
(Reporte de Luis Jaime Acosta; Editado por Juana Casas)
Terra/Reuters