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CABO CAÑAVERAL, EEUU (Reuters) - Un cohete Delta no tripulado despegó el miércoles de la base de Cabo Cañaveral en Florida para poner en órbita un telescopio de rayos gamma que investigará la forma de luz que contiene mayor energía.
Los rayos gamma pueden llegar a ser miles de millones de veces más poderosos que los que pueden ser observados a simple vista.
Este tipo de radiación es producida por los fenómenos más violentos del universo, como la atracción gravitacional de los hoyos negros o los campos magnéticos de núcleos estelares tan densos de materia que una pequeña cantidad podría pesar mil millones de toneladas.
El Gran Telescopio Espacial de Rayos Gama (o GLAST, según su sigla en inglés) de 690 millones de dólares tiene previsto investigar esos objetos y cientos más de origen desconocido.
GLAST continuará el trabajo que dejó inconcluso el pionero Observatorio Compton de Rayos Gamma, que operó en órbita desde 1991 al 2000.
"Cada vez que empujas las barreras y haces algo de una magnitud mayor de lo que se ha hecho antes, siempre acabas con nuevos descubrimientos," dijo John Morse, director de la división de astrofísica de la NASA en la oficina central de la agencia en Washington.
GLAST tiene un amplio campo de visión y realizará escaneos cada tres horas. Será puesto en órbita alrededor de la Tierra a bordo del cohete United Launch Alliance Delta, que despegó a las 12.05 hora EDT (1605 GMT).
El telescopio está diseñado para durar cinco años, pero los científicos esperan que pueda extender al doble ese período.
Entre los objetivos de observación del telescopio están:
* Hoyos negros supermasivos, que se cree residen en la mayoría, sino en todas las galaxias. Aunque no emiten luz ni pueden ser estudiados directamente, tienen un poderoso impacto en su entorno, generando chorros de gas energizado y partículas, por ejemplo, que son arrojados completamente fuera de la galaxia que los contiene.
* Ráfagas de rayos gamma, que en materia de segundos pueden irradiar más energía que nuestro sol durante todos sus 10.000 millones de años de existencia. Un instrumento del Compton Telescope descubrió 271 ráfagas de rayos gamma. El origen de 171 de ellas continua siendo desconocido.
* La velocidad de la luz, que podría o no ser uniforme en el vacío. La teoría de la relatividad de Albert Einstein plantea que la radiación electromagnética debería viajar a la misma velocidad, que son 299.700 kilómetros por segundo, sin importar cuan larga o corta sea su longitud de onda.
Sin embargo, eso podría no ser verdad en lo que respecta a los rayos gamma de alta energía, que podrían ser afectados por interacciones de partículas subatómicas que podrían aumentar o reducir su velocidad.
(Reporte de Irene Klotz en Houston, editado en español por Gabriela Donoso)
Terra/Reuters