América Latina
Alrededor de 5.000 estudiantes marcharon el jueves por el centro de la capital al reanudar sus protestas contra una ley de educación actualmente en trámite en el Congreso y al final de la caminata se registraron incidentes con la policía.
La protesta estudiantil antecede a un nuevo paro convocado para el lunes por el Colegio de Profesores, que también se opone al proyecto de Ley General de Educación (LGE). convenido entre el gobierno y la oposición derechista.
El acuerdo con la oposición para aprobar la nueva ley fue forzado por el control que ejerce la derecha junto a ex oficialistas en ambas cámaras del Congreso. Los maestros realizaron la semana pasada otro paro por igual motivo.
La nueva legislación reemplaza a otra ley sobre educación promulgada el día antes de que el dictador Augusto Pinochet entregara el poder, el 11 de marzo de 1990.
Los miles de estudiantes realizaron una larga marcha de 40 cuadras por el centro de la ciudad y luego de finalizada, algunos grupos se enfrentaron con la policía antimotines.
Además, 22 colegios están en paro y 12 más están ocupados ilegalmente.
La protesta sólo estaba autorizada hasta antes de llegar a los límites del centro de la ciudad, pero ante su masividad, la policía los dejó proseguir la marcha pacíficamente por la Alameda, la principal arteria de Santiago.
Javiera Campos, una de las voceras del movimiento estudiantil, dijo que "no había opción posible, no nos iban a reventar allá arriba (en sectores acomodados) porque no les conviene reventarnos tirando (bombas) lacrimógenas, el carro lanzaaguas... donde vive la gente que tiene el poder".
En la anterior protesta la policía reprimió severamente a los estudiantes que intentaron caminar por alguna calzada importante de la ciudad.
Los estudiantes también exigen ayuda para las universidades privadas en quiebra y el fin del control de las municipalidades a las escuelas públicas, que hasta antes de la dictadura militar eran administrados por el Estado.
"Hubo una mañana bastante intensa, hemos tenido cerca de 5.000 estudiantes (en la calle) e incidentes menores con 30 detenidos", informó el subsecretario del Interior, Felipe Harboe.
Los incidentes ocurrieron cuando un centenar de estudiantes insistieron en acercarse al Palacio de Gobierno y policías antimotines se lo impidieron usando carros lanza-agua y bombas lacrimógenas.
La televisión estatal informó que otros 30 estudiantes fueron detenidos durante los incidentes. De momento no hay cifras oficiales sobre arrestados.
La ministra de Educación, Mónica Jiménez, dijo que la LGE saldrá adelante, exhortó a los estudiantes y a sus padres a confiar en el gobierno. "Si quieren calidad, tienen que volver a clases", añadió.
La ley vigente consagra la educación municipal, lo que origina muy diversas calidades de enseñanza, dependiendo de los ingresos de los municipios, la mayoría pobres o de regulares recursos.
El alcalde de La Florida, Pablo Zalaquett, se quejó el jueves que la educación pública está perdiendo 3.000 millones de pesos mensuales, unos 6 millones de dólares por las protestas.
Terra/AP