El Mundo
El destino del tratado de reformas de la Unión Europea estaba en el aire el jueves después de que Irlanda realizara un referendo para decidir si aceptará el pacto arduamente negociado pero poco comprendido.
Cuando las casillas cerraron después de 15 horas de votación, la cadena estatal RTE reportó que la afluencia de electores no había llegado al 45% a nivel nacional, un resultado que según los analistas favorecerá al sector que se opone a la reforma, altamente motivado.
Pero los medios de comunicación irlandeses no realizaron encuestas a boca de urna para medir el resultado. Este vacío de información prepara el escenario para una espera en suspenso el viernes en el centro nacional de cómputo, el Castillo de Dublín, donde será anunciado el resultado.
El Tratado de Lisboa pretende reformar las instituciones y poderes de la UE en consonancia con el rápido crecimiento del bloque europeo en los últimos años hasta llegar a 27 naciones y 495 millones de ciudadanos. Propone muchas de las mismas reformas presentadas en la constitución fallida que los votantes franceses y holandeses rechazaron en el 2005.
En esta ocasión sólo los 3,05 millones de electores registrados en Irlanda representan una amenaza seria para su ratificación, porque los otros 26 miembros de la union sólo requieren que sus gobiernos la aprueben.
Los tratados de la UE necesitan la ratificación de cada uno de sus integrantes, pues de lo contrario no pueden convertirse en ley. Hasta ahora, 18 países integrantes lo han ratificado, incluyendo los parlamentos de Estonia, Finlandia y Grecia, que lo hicieron el miércoles. Pero otros gobiernos han retrasado su decisión hasta después del referéndum de Irlanda.
Richard Sinnott, profesor de ciencias políticas en el University College de Dublín, dijo que el sector a favor necesitaba una participación de 50% del electorado para tener certeza sobre la victoria, tomando en cuenta que un quinto del electorado irlandés se opone firmemente a la pertenencia del país a la Unión Europea y es el más decidido para votar. Una participación menor al 45% podría ser un "territorio peligroso" para el sector a favor, dijo.
El gobierno irlandés, los más importantes partidos de oposición y diversos directores empresariales realizaron una campaña en favor de la ratificación de tratado, la cual enfatizaba los importantes beneficios que Irlanda ha obtenido en sus 35 años de afiliación a la UE.
Terra/AP