En operación armada
Alrededor de 900 reos escaparon durante una osada operación armada con bombas y cohetes de milicianos talibanes a la cárcel más importante del sur de Afganistán, que derribó la puerta principal y demolió uno de los pisos de la prisión, dijeron las autoridades el sábado.
Por otra parte, una bomba a la orilla del camino estalló el sábado cerca de un vehículo militar estadounidense en el occidente de Afganistán, matando a cuatro infantes de Marina. Se trató del ataque más mortífero contra las tropas norteamericanas este año en el país, dijeron las autoridades.
La bomba, en la provincia occidental de Farah, fue detonada cerca de un Humvee de infantes de la Marina estadounidense que estaban ayudando a entrenar a cadetes de la policía afgana, dijo el teniente coronel David Johnson, un vocero militar norteamericano. Otro infante de Marina resultó herido en el ataque.
En cuanto al ataque de la víspera en la cárcel Sarposa de Kandahar, el jefe de la policía provincial, Sayed Agha Saqib, dijo el sábado que había unos 390 talibanes presos entre los 870 reos que escaparon de la prisión durante el ataque, ocurrido el viernes por la tarde.
La Fuerza Internacional de Ayuda a la Seguridad, de la OTAN, informó que el número de prófugos fue superior, de alrededor de 1.100 presos, según el vocero de la fuerza, el brigadier general Carlos Branco. Admitió que la operación armada fue un éxito para los atacantes.
"Lo admitimos", dijo Branco. "Sus efectivos hicieron bien su trabajo en ese sentido, pero no tiene un impacto estratégico. No debemos sacar ninguna conclusión sobre el deterioro de las operaciones militares en el área. No debemos sacar ninguna conclusión sobre la fuerza del Talibán", agregó.
Terra/AP
