Internacional
Por Irene Klotz
CABO CAÑAVERAL, EEUU (Reuters) - El transbordador espacial Discovery aterrizó el sábado en Florida, finalizando así con una misión que dio a Japón una presencia permanente en el espacio.
Ahora la NASA debe enfocarse en su próxima misión, un llamado de servicio de alto perfil para el Telescopio Espacial Hubble.
El comandante de la nave Mark Kelly condujo al transbordador a través de pequeñas nubes a medida que se desaceleraba, tras un viaje de dos semanas, 9,2 millones de kilómetros recorridos y una velocidad máxima de 28.000 kilómetros por hora.
"Hermoso aterrizaje Mark y felicitaciones por una excelente misión," dijo a Kelly el astronauta Terry Virts, del Control de Misión de la NASA en Houston, cuando el transbordador se detenía tras aterrizar en el Centro Espacial Kennedy en Florida a las 11.15 hora local (1515 GMT).
Entre aquellos que observaron al Discovery completar la misión número 123 de la NASA estaba el ingeniero de vuelo de la estación espacial Greg Chamitoff, quien partió a bordo del transbordador el 31 de mayo para reemplazar al miembro de la estación que ahora regresa a la Tierra Garrett Reisman.
Reisman, quien estuvo en el espacio por tres meses, volvió a casa en la cubierta del transbordador junto a los astronautas Michael Fossum y el japonés Akihiko Hoside.
"Que increíble visión poder ver el aterrizaje del transbordador espacial en vivo aquí a bordo de la estación espacial," dijo Chamitoff, quien estaba observando una transmisión televisiva de la NASA. "Fue una misión espectacular de principio a fin, prácticamente sin defectos," agregó.
Chamitoff le pidió a los controladores del vuelo que mantuvieran la transmisión por un rato, la cual mostraba a la nave espacial estacionada en la autopista y rodeada por las exuberantes tierras pantanosas de Florida.
De fondo se veía el Atlántico, imágenes que Chamitoff no verá por otros seis meses.
TAREAS DE LA MISION
El Discovery regresó con su bahía de cargo casi vacía tras entregar la principal sección del elaborado laboratorio japonés Kibo a la Estación Espacial Internacional.
El módulo de 32 toneladas era tan grande que el Discovery no tuvo espacio para trasladar una grúa de inspección utilizada para revisar la nave en busca de daños generados durante el lanzamiento, y debió tomar prestada una dejada en la estación por la tripulación de un transbordador anterior en marzo.
Revisar las naves antes de su regreso a Tierra en busca de daños se ha convertido en rutina dentro de las misiones desde que la NASA perdió al Columbia en el 2003. Entonces, siete astronautas murieron luego de que la nave se desintegrara camino a su aterrizaje en Florida.
Además de instalar Kibo, los siete tripulantes del Discovery entregaron una nueva bomba para el averiado inodoro de la estación, y prepararon el puesto en órbita de 100.000 millones de dólares para una tripulación de seis personas que llegaría al lugar a comienzos del próximo año.
Ahora a la NASA sólo le quedan 10 vuelos pendientes, incluyendo uno en octubre dirigido al Telescopio Hubble, antes del retiro de la flota de transbordadores en el 2010. (Editado en español por Marion Giraldo y)
Terra/Reuters