GUINEA-VIOLENCIA
Dakar, 17 jun (EFE)- Varias personas resultaron heridas en los tiroteos que se registraron hoy en Conakry, la capital de Guinea, entre soldados del Ejército y miembros de la Policía que se sublevaron ayer, lunes, para exigir un aumento de salarios, informaron radios regionales.
Según las emisoras, los soldados tomaron por asalto la sede de la Compañía Móvil de Intervención y Seguridad (CMIS) de la Policía, cuyos miembros detuvieron en la víspera a una decena de altos cargos de esa fuerza e hicieron disparos al aire durante horas.
Los policías detuvieron también a dos soldados, lo cual motivó la reacción de los militares, que atacaron en represalia la sede de la CMIS, señalan las emisoras de radio, que citan testigos presenciales.
El tiroteo entre las dos fuerzas se prolongó durante varias horas, al cabo de las cuales los militares se retiraron de la CMIS llevándose prisioneros a 34 policías, que ahora permanecen detenidos en el cuartel "Samory Touré" de la capital guineana, según las fuentes.
Al menos doce soldados resultaron heridos en el combate, pero no se ha informado de las bajas entre las fuerzas policiales, aunque, según Radio France Internationale podría haber víctimas mortales.
El motín de la policía guineana siguió el modelo marcado en mayo pasado por los militares, que se sublevaron en varios cuarteles del país exigiendo el pago de sus sueldos atrasados desde 1996.
Las primeras en sublevarse fueron las tropas de la base militar Alfa Yaya Diallo, cercana al aeropuerto de Conakry, que se alzaron en armas el 26 de mayo e hicieron prisionero al jefe del Estado Mayor conjunto de las Fuerzas Armadas, general Mamadou Sampil, quien trataba de negociar con ellos.
El mismo día, las guarniciones militares de Nzerekore y Kindia, localidades del interior del país, se amotinaron por las mismas causas y tal como sus colegas de Conakry dispararon sus armas al aire durante horas.
Los motines continuaron durante tres días y los soldados salieron a las calles de la capital, donde saquearon comercios y causaron la muerte de tres personas y decenas de heridos entre la población civil, todos alcanzados por balas perdidas.
Los militares depusieron su actitud sólo después de que el presidente guineano, Lansana Conté, destituyera al ministro de Defensa, general Mamadou Bailo Diallo y anunciara que los soldados comenzarían a percibir de inmediato los sueldos atrasados, cuyo monto total es calculado en 1,3 millones de euros.
Primer productor mundial de bauxita (mineral de aluminio), Guinea está inmersa desde hace una década en una profunda crisis política y económica, marcada por frecuentes motines de los militares, otrora considerados como los más favorecidos del régimen de Conté. EFE st/jm/chs
Terra/EFE