UE-Irlanda-Tratado-referéndum-ampliación Nota
Si bien varios dirigentes europeos salieron a garantizar que el "no" irlandés al Tratado de Lisboa no tendrá consecuencias sobre el proceso de ampliación de la Unión Europea (UE), la expansión del bloque parece amenazada por esta nueva crisis institucional.
"El resultado del referéndum irlandés no cambia en ningún caso nuestra política en materia de ampliación, no hay ningún vínculo" entre ambos, aseguró en Luxemburgo el canciller esloveno Dimitrij Rupel, cuyo país ejerce la presidencia de la UE.
De todos modos, ningún país iba a "entrar en la UE de aquí a un año, o un año y medio", por lo que la Unión Europea espera haber superado el "no" irlandés llegado el momento, afirmó de su lado el primer ministro esloveno Janez Jansa.
República Checa, Eslovaquia, Polonia y Hungría ya habían descartado de su lado el lunes en Praga cualquier cuestionamiento de las promesas hechas a los países de los Balcanes y Turquía sobre su ingreso un día a la UE.
Ante los temores manifestados en particular por Croacia tras el referéndum irlandés, los ministros europeos de Relaciones Exteriores reafirmaron en forma unánime el lunes su voluntad de que los Balcanes formen parte del bloque.
En la práctica, Croacia, que debería convertirse en el Estado miembro número 28 hacia 2010, y los otros países (Macedonia, Serbia, Montenegro y Bosnia-Herzegovina) no podrían entrar en la UE sin un nuevo tratado que facilite la toma de decisiones en una Europa cada vez más grande.
Cada tratado de adhesión obligaría además a redefinir el número de eurodiputados, los votos de los Estados miembros en las decisiones ministeriales o la delicada cuestión del número de comisarios (actualmente 27, uno por país).
Por otra parte, incluso "si no hay ninguna conexión directa entre el Tratado de Lisboa y la ampliación, es necesario una voluntad política para ampliar la UE, y algunos países, como Alemania, piensan que no se puede seguir avanzando sin profundizar", indicó un analista del Centro de Estudios de Políticas Europeas de Bruselas, Sebastian Kurpas.
Este experto también anticipó un enfrentamiento entre este concepto alemán y el defendido por el Reino Unido y los países del Este, que creen que la ampliación es el "éxito más grande" de la UE.
El campo pro-alemán podría "tomar como rehén a Croacia" para obtener un nuevo tratado, estimó Kurpas.
Como para probar que el proceso de ampliación no está "muerto" tras el "no" irlandés, los 27 miembros de la UE abrieron el martes nuevos capítulos en los proceso de adhesión con Turquía y Croacia.
Pero a pesar de todas las garantías brindadas, el canciller esloveno Rupel no ocultó el martes las posibles consecuencias indirectas de la crisis actual, entre las que mencionó "complicaciones psicológicas y políticas".
Terra/AFP