América Latina
Los "cacerolazos" durante la noche del lunes parecen haber hecho impacto en el seno del peronismo. Varios dirigentes y gobernadores del partido de la presidenta Cristina Fernández reclamaron al gobierno que suspenda el acto previsto para el miércoles, en una demostración de fuerza en medio del conflicto con productores rurales.
La manifestación, que se realizará en la Plaza de Mayo, fue convocada por Luis D'Elía, funcionario del ex presidente Néstor Kirchner, esposo de la actual mandataria, y virtual portavoz del gobierno.
Horas después de los "cacerolazos" que se sintieron con fuerza en Buenos Aires y varias ciudades del interior del país, algunos dirigentes del Partido Justicialista (peronista) --del que Kirchner es titular-- han puesto en duda su presencia en la manifestación.
En diálogo con el diario Clarín, el gobernador de Chubut, Mario Das Neves, aseguró: "No estoy en el juego de los cortes de ruta ni de los actos. Y menos cuando la mayoría de los argentinos está reclamando tranquilidad, previsibilidad y cordura".
Juan Schiaretti, gobernador de Córdoba --la tercera provincia más importante del país-- adelantó su ausencia en el acto "porque fue convocado con un planteo de enfrentamiento entre los argentinos. Necesitamos que el gobierno reflexione, que trabajemos para la paz y la unidad".
"Me parece que hacer un acto en la Plaza de Mayo mañana (miércoles) lo vemos sin sentido", añadió el ex gobernador y actual jefe del peronismo de la provincia de Entre Ríos, Jorge Busti.
En tanto, el gobernador de Tucumán, José Alperovich, comprometió su asistencia al acto pero aseguró que pedirá a Kirchner que se retome el diálogo con el campo. En su calidad de presidente del peronismo, el ex presidente se ha convertido en una figura central del gobierno de su esposa alimentando las versiones sobre la existencia de un "doble comando" en la toma de decisiones que señalan analistas y opositores.
"Se expresó mucha gente pidiendo diálogo", dijo Alperovich. "Estoy viajando hoy (martes) a Buenos Aires y le voy a pedir lo mismo al ex presidente" añadió.
En una posición más conciliadora, el gobernador de San Juan, José Luis Gioja, adelantó que concurrirá al acto pero también reclamó diálogo a la Presidenta.
"Lo que tenemos que hacer es acordar, sentarnos todos y poner los intereses comunes por encima de los particulares, respetando las funciones que uno tiene, y en ese marco, encontrar las soluciones", dijo Gioja a radio América.
Consultado sobre el aumento en los derechos a la exportación de granos, eje de la disputa entre el gobierno y el sector agropecuario, Gioja sostuvo "yo creo que hay que derogar".
Desde que el gobierno anunció en marzo un aumento en los gravámenes a la exportación de granos, los productores agropecuarios han realizado cuatro huelgas. A la protesta se han sumado los transportistas de carga, que argumentan que el prolongado conflicto ha afectado su actividad.
Los centenares de bloqueos de rutas que realizan los transportistas y productores rurales en todo el país han provocado una creciente escasez de alimentos y combustibles.
Pese a la escalada del conflicto, la presidenta reiteró que los gravámenes no se modificarán y las excluyó de toda futura negociación con el campo.
Quienes han confirmado su presencia y manifestado su pleno apoyo al acto son el gobernador de Buenos Aires Daniel Scioli --quien fuera vicepresidente de Kirchner-- y los alcaldes de las localidades del cordón urbano que rodea la capital, el núcleo duro de los "peronistas K", como se denomina a los líderes partidarios aliados al matrimonio Kirchner.
También lo ha hecho la Confederación General del Trabajo (CGT) --la principal central obrera del país-- que convocó a los trabajadores a marchar a la plaza "en defensa del gobierno nacional" y dispuso un paro para facilitar la presencia de sus afiliados.
Pero también la CGT ha mostrado signos de fractura interna. Néstor Ferraza, secretario general de la central obrera en Rosario --la segunda ciudad más importante del país-- dijo a una radio provincial que "no vamos a participar".
"Esto no da para más... No hay que echar más leña al fuego", agregó.
Las exportaciones agroindustriales son la mayor fuente de divisas de Argentina, el tercer productor mundial de soja y trigo.
El conflicto con el campo ha marcado un fuerte descenso en la popularidad de la mandataria.
Terra/AP