América Latina
El presidente Tony Saca despidió el martes a 52 soldados salvadoreños que integrarán una misión de las fuerzas de Naciones Unidas en el sur del Líbano.
"Les deseamos suerte en su misión y esperamos recibirlos con mucha alegría al final de la jornada", dijo Saca en un discurso ante la tropa, sus familiares y diplomáticos en una base militar de la periferia este de la capital.
El mandatario explicó que el objetivo de El Salvador "es contribuir a los esfuerzos de la comunidad internacional por alcanzar un alto al fuego permanente" en ese país árabe y en respuesta al llamado de Naciones Unidas.
Saca dijo que los soldados tendrán "la responsabilidad de tomar las medidas necesarias en las zonas de despliegues para evitar que su zona de operaciones se utilice para llevar a cabo actividades hostiles". Harán parte de una misión de Cascos Azules, como se conocen a las fuerzas de la ONU, encabezada por España.
Antes de viajar al Líbano, los salvadoreños pasarán dos meses en Zaragoza, España, donde profundizarán en el conocimiento del personal y equipo con el que van a desarrollar la misión.
Es el primer contingente que envía El Salvador para una misión de cascos azules, luego de participar solo con observadores en Sahara Oriental, Sudán y Costa de Marfil.
La mayoría de sus integrantes han formado parte de misiones en Irak, donde El Salvador tiene presencia militar desde el 2003 y ha sufrido cinco muertos y más de 20 heridos en ataques insurgentes.
El grupo está conformado por soldados de infantería, médicos, zapadores y oficiales de enlace.
Terra/AP