América Latina
Por Marco Aquino
LIMA (Reuters) - Desde un helicóptero, la policía de Perú arrojó el miércoles volantes para persuadir a manifestantes a abandonar una protesta, que ha desencadenado actos violentos, el secuestro de decenas de policías y ha aislado una región fronteriza con Chile en el sur del país.
El sitio online del diario El Comercio mostró imágenes de cómo el helicóptero arrojaba los volantes sobre la ciudad de Moquegua, cuyos pobladores realizan desde hace una semana una huelga en demanda de mayores recursos por la exploración minera en la zona.
La protesta en Moquegua, ubicada 1.145 kilómetros al sur de Lima, incluye el bloqueo con piedras y troncos de la principal carretera costera y mantiene aislada la región de Tacna.
El conflictó se agravó el lunes con el secuestro de hasta 60 policías, luego de que fracasaron en su intento por despejar la carretera. Los oficiales fueron llevados a una iglesia y liberados tras 24 horas de negociaciones.
"Cárcel para los que secuestren a la policía. El Código Penal establece penas severas que llegan hasta a la cadena perpetua para los secuestadores," se podía leer en uno de los panfletos arrojados desde el aire por orden del Ministerio del Interior.
"La violencia genera más violencia. Los enfrentamientos no solucionarán tus problemas y necesidades de requerimiento. Está demostrado que la única solución a los problemas entre las personas se logrará mediante el diálogo," se leía en otro volante.
Miles de personas continúan en la zona del puente Montalvo, que une a Moquegua con Tacna y fue centro de los enfrentamientos del lunes, impidiendo el paso de vehículos.
Para el Gobierno, evitar una protesta que afecte al sector minero es crucial, pues más de la mitad de las exportaciones del país provienen de la venta de estas materias primas.
Perú es el segundo productor mundial de cobre y zinc, el primero de plata y el quinto de oro, según datos del Gobierno.
Los manifestantes de Moquegua impiden además el acceso a dos unidades de la minera Southern Copper, una de las mayores productoras de cobre del mundo.
La protesta de Moquegua se agravó el martes con el inicio de una huelga indefinida de trabajadores de la unidad Cuajone de Southern Copper en demanda de mayores beneficios laborales.
Hace una semana, trabajadores de Cerro Verde, la tercera productora de cobre del país, iniciaron una huelga indefinida reclamando que se cumplan pactos colectivos.
Para paliar la situación, el Gobierno del presidente Alan García dictó el miércoles medidas con el fin de asegurar el abastecimiento de bienes de primera necesidad en las zonas afectadas por la protesta.
Las manifestaciones ocurren en momentos en que la aprobación del presidente García llega a alrededor de un 35 por ciento a nivel nacional, aunque su popularidad en el sur del país llega a apenas un 16 por ciento, según la firma Ipsos Apoyo.
(Con la colaboración de María Luisa Palomino; Editado por Ricardo Figueroa)
Terra/Reuters