América Latina
Al menos una persona sufrió quemaduras al incendiarse un autobús vacío el miércoles durante un paro del transporte público de pasajeros en la capital por el rechazo de sus propietarios a un plan gubernamental que busca modernizar el servicio.
La policía nacional dijo en un comunicado que un miembro de la institución subió al autobús a fin de removerlo porque bloqueaba una vía en la periferia este de la capital, y acto seguido un individuo abrió la puerta de emergencia y le roció un "líquido inflamable", provocando el incendio.
Dijo que un grupo de transportistas que bloqueaba la calle impidió el trabajo de los bomberos, en lo que fue el incidente más grave durante el paro de 48 horas que comenzó el miércoles.
"El supuesto incendiario también sufrió quemaduras, poniendo en peligro la vida de la unidad policial y la de él mismo, así como de terceros que se encontraban cerca al lugar del conflicto", señaló.
El paro fue respaldado por sectores del transporte colectivo público en la capital que se oponen al proyecto denominado "Transmovil" que pretende reemplazar unos 1.500 autobuses conocidos como los "diablos rojos", los cuales son criticados por su mal estado y el desorden en que prestan el servicio.
Los "diablos rojos" son autobuses usados importados de Estados Unidos, donde usualmente son utilizados para transporte escolar y al llegar a Panamá son pintados de rojo y azul. Los conductores cobran una tarifa de 0,25 centavos de dólar.
Pese al paro, el transporte público estuvo disponible en algunos sectores de la ciudad y su periferia. En el populoso barrio "24 de Diciembre" centenares de usuarios intentaban abordar alguno de los autobuses que llegaban de otras rutas a ofrecer el servicio.
En otras "piqueras" (lugares de salida y llegada de autobuses) decenas de "diablos rojos" permanecían estacionados mientras miles de usuarios esperaban en las paradas para transportarse.
El dirigente de los transportistas Alfredo Perea señaló que el paro fue respaldado mayoritariamente. "No nos oponemos a la modernización, pero el estado debería indemnizar" el servicio, señaló.
La propuesta del gobierno busca eliminar el viejo sistema de "cupos" de transporte mediante el cual se asignan los permisos para integrar un autobús al servicio público y que son controlados por cooperativas. El nuevo plan concesionará la operación del transporte a dos empresas, establecerá un sistema de frecuencias y gestión de rutas, así como capacitación obligatoria para más de 2.000 conductores.
Grupos universitarios obstaculizaron temporalmente la principal avenida frente a la Universidad de Panamá en respaldo a los transportistas, señalando que el plan de gobierno incrementará el costo del servicio y difícilmente solucionará los problemas del transporte.
Terra/AP