América Latina
El presidente saliente Nicanor Duarte pidió el jueves a la oposición "no reflotar viejos enconos y rencores" porque el país necesita paz al reiterar que el 23 próximo renunciará al cargo para jurar como senador, pese a las advertencias de legisladores rivales que anunciaron el rechazo a su dimisión.
Legisladores del partido Liberal Radical Auténtico (PLRA), principal soporte político del presidente electo Fernando Lugo --además de otros de Patria Querida, País Solidario y Encuentro Nacional--, aclararon que ni siquiera recibirán la nota de Duarte para así forzarlo a terminar su mandato el 15 de agosto, día en que debe entregar el poder al ex obispo católico ganador de los comicios de abril pasado.
"Quiero que los sectores de oposición que se niegan a aceptar mi renuncia no recurran al viejo modelo de hacer política: amigo versus enemigo. Este sistema rigió mucho tiempo en Paraguay y mi partido (Colorado) estuvo involucrado, lastimosamente", dijo durante una entrevista con la radioemisora Mil.
Duarte pidió a la oposición "no reflotar viejos enconos y rencores porque el país necesita paz. Reconozco que tal vez me mostré irritable en algún momento de mi gobierno. No se debe olvidar que soy el presidente del partido político más grande del Paraguay, el Colorado, que estuvo 61 años en el poder pero que admitió y reconoció su derrota en las elecciones últimas".
"A partir del viernes, el partido Colorado permanecerá en situación de observatorio permanente, listo para movilizarse" advirtió, sin dar detalles acerca de una probable convocatoria a manifestaciones.
El partido Colorado tiene mayoría en senadores, diputados y gobernaciones.
La constitución establece que una vez que Duarte haya entregado su renuncia en la mesa de entrada del Palacio Legislativo, el Congreso debe sesionar en el plazo de 24 horas para aprobar o desestimarla.
El objetivo opositor es dejarlo a Duarte sin fuero para que, eventualmente, la justicia lo procese por futuras acusaciones de presunta corrupción.
Terra/AP