Colombia
"Si restamos los que han sido conducidos a la cárcel por nuestras fuerzas institucionales, y los que han sido dados de baja por nuestras fuerzas institucionales, deben quedar en acción violenta 500 reinsertados que reincidieron", señaló Uribe.
Pero Romero cree que los números son mayores y estima que entre un 15 y un 20% de los integrantes rasos de las AUC retomaron las armas y que el porcentaje es mucho mayor entre los mandos medios y altos de los paramilitares.
Otro investigador de Nuevo Arco Iris, Ariel Ávila, dice que aunque "hasta el momento no es posible hablar de una tercera generación de paramilitares". Pero señala: "Al parecer se va para allá".
Sin embargo, Romero, quien trabajó para la CNRR, señala que todo depende que la relación que tengan esos nuevos y viejos grupos con los poderes locales.
"La insurgencia ya no tiene tanta presencia territorial y tanto poder de fuego, y el estado colombiano se ha fortalecido. Pero, como existen narcotráfico y redes regionales que todavía quieren ejercer control social y político, se dan esos grupos armados, que amenazan la democracia local", añade Romero.
Un reciente estudio de la Fundación Seguridad y Democracia, cercana al gobierno, señaló que "los grupos armados emergentes son un fenómeno persistente y creciente en el país".
Pero, más allá de la controversia por cifras y nombres de los grupos, es claro que sigue habiendo paramilitarismo en Colombia.
Terra/Hernando Salazar BBC Mundo

