Estados Unidos
El único guardia estatal que vigilaba la mansión del gobernador de Texas la noche que un incendiario atacó el edificio no estaba bien equipado para resguardar apropiadamente el terreno y debió tener mayor respaldo, afirmó el jueves un policía.
La investigación realizada por Michael Escalante, sargento del departamento estatal de Seguridad Pública, continúa revisando el nivel de seguridad disponible en la mansión esa noche. Pero dijo a una comisión que supervisa al departamento que el guardia en servicio al momento del incendio el 8 de junio no estaba capacitado adecuadamente para monitorear el sistema de seguridad, que tampoco funcionaba adecuadamente.
Sólo 13 de las 20 cámaras de seguridad en el terreno de la mansión funcionaban bien, y el sensor de movimiento tampoco trabajaba satisfactoriamente, dijo Escalante. Sólo un guardia estaba asignado para la mansión a pesar de que se habían hecho solicitudes para enviar a un segundo elemento, agregó.
"Probablemente este no es el mejor momento del departamento de Seguridad Pública", dijo el jueves el presidente de la comisión, Allan Polunsky.
Los videos de la vigilancia muestran a una persona encendiendo un objeto y arrojándolo al pórtico del edificio de 152 años de antigüedad. Pero el guardia, que estaba en su segundo turno del día, no tenía la vista dirigida a la consola de seguridad y trabajaba en una computadora en la cochera detrás de la mansión cuando se reportó el incendio a la 1:30 de la mañana, dijo Escalante.
Un policía caminando cerca de la mansión al momento del incendio dijo al guardia que vio a un individuo sospechoso retirarse apresuradamente del terreno de la mansión, subirse a un auto estacionado y alejarse en él, agregó Escalante. El policía encontró un encendedor de cigarrillos donde el auto había estado estacionado. En encendedor fue entregado a la policía como evidencia.
Terra/AP