Estados Unidos
El presidente George W. Bush elogió el viernes al Congreso por su intención de aprobar una ley que permitirá al gobierno realizar tareas de espionaje para impedir ataques terroristas, al indicar que "ayudará a nuestros profesionales de inteligencia a enterarse de los planes de los enemigos" en caso de "nuevos ataques".
En declaraciones en la Casa Blanca, Bush pidió a ambas cámaras del Congreso aprobar el proyecto de ley que se anunció el jueves, tras llegar a un acuerdo las fracciones republicana y demócrata en el Congreso.
Mientras la Cámara de Representantes debía votar en las próximas horas la medida, Bush también elogió al Congreso por avanzar en un proyecto de ley para continuar financiando la guerra en Irak. El proyecto no impone "un cronograma artificial" para la retirada de tropas, dijo Bush, considerando que se trata de una medida "responsable" para financiar la guerra.
Bush señaló que el proyecto que actualiza la ley de espionaje de 1978 "permitirá a nuestros profesionales de los servicios de inteligencia vigilar con rapidez y eficacia los planes de los terroristas en el extranjero mientras se protegen nuestras libertades".
Uno de los propósitos de la nueva ley es proteger a las empresas de telecomunicaciones de las demandas entabladas por grupos e individuos que acusan al gobierno de haber espiado de manera ilegal sus llamadas telefónicas y sus correos electrónicos. Hay en la actualidad unas 40 demandas contra empresas de telecomunicaciones.
El espionaje electrónico sin orden de un juez se inició poco después de los ataques del 11 de septiembre del 2001 y recién fue divulgado a fines del 2005 por The New York Times. Ese espionaje habría sido descontinuados en enero de 2007.
Se cree que la actualización de la ley de espionaje será aprobada en la Cámara de Representantes. Se espera que el Senado la apruebe por amplio margen, tal vez la semana próxima.
La Casa Blanca había amenazado con vetar cualquier ley que no protegiera a las compañías de telecomunicaciones, que realizaron grabaciones de líneas por orden del presidente y del secretario de Justicia, pero sin permiso del Tribunal de Vigilancia de Inteligencia Extranjera, un panel especial establecido con ese propósito bajo la ley de 1978. Las demandas se basan en que al no ser aprobada la vigilancia por ese tribunal, el espionaje de conversaciones y mensajes de correo electrónico sería ilegal.
Terra/AP