Redadas
Varios trabajadores detenidos en las redadas de inmigración presentaron hoy sus testimonios ante la Comisión Nacional creada para evaluar la conducta de las autoridades y determinar si se violaron los derechos de los arrestados.
Durante la audiencia realizada hoy en el Centro de Conferencias del Cathedral Plaza, de la Arquidiócesis Católica de Los Ángeles, varios trabajadores apresados por el Servicio de Inmigración y Aduanas (ICE, en inglés) destacaron las irregularidades presentadas durante la redadas y los procesos posteriores.
"A mí me arrestaron el 7 de febrero en la redada a la empresa Micro Solutions", relató a Efe "María", quien pidió anonimato debido al proceso jurídico que enfrenta.
"En medio de gritos, nos separaron a los hombres de las mujeres para empezar a interrogarnos sobre nuestros nombres, de donde éramos y como habíamos entrado al país", explicó la empleada de la empresa ubicada en Van Nuys, al norte de L.A.
Según la mujer, los funcionarios de inmigración -fuertemente armados- se los llevaron a un centro de detención del condado "y allí pasamos toda la noche sin poder dormir".
Para la trabajadora, que lleva varios años viviendo el país, la única opción que le ofrecieron fue colocarse un grillete electrónico además de pagar una fianza de 1.500 dólares, para poder salir.
"Nos trataron mal y cometieron con nosotros muchas injusticias, negándose a reconocer nuestros derechos como seres humanos", declaró María, al señalar que cuando la dejaron salir con el grillete, eran las 11:30 de la noche y nadie la ayudó a buscar transporte.
"Se están cometiendo injusticias y abusos que yo en más de 30 años de ser activista nunca había visto", aseguró a Efe María Elena Durazo, secretaria-tesorera ejecutiva de la Federación del Trabajo del Condado de Los Ángeles, AFL-CIO, quien forma parte de la Comisión.
Terra/EFE
