Internacional
Por Janet McBride y Michael Stott
MOSCU (Reuters) - La pobreza y la corrupción son las mayores amenazas internas a la seguridad de Rusia, dijo a Reuters el presidente Dmitry Medvedev, prometiendo un importante impulso para combatir ambos azotes.
La política exterior no se vería influenciada por las críticas desde el exterior, agregó el nuevo líder ruso, sino que estaría guiada por el interés nacional en línea con la "libertad, democracia y el derecho a la propiedad privada."
En su primera entrevista con medios occidentales desde que el 7 de mayo asumió el poder, Medvedev clasificó los mercados financieros inestables, el terrorismo y el crimen internacional como peligros universales a los que hacerles frente a través de una acción coordinada a nivel europeo y del G8.
Los líderes de la Unión Europea arribarán el jueves a Siberia para una cumbre entre la UE y Moscú para iniciar conversaciones sobre un nuevo acuerdo de sociedad entre el bloque y su principal proveedor de energía, Rusia. Los líderes del G8, incluyendo Medvedev, se reunirán en Japón el próximo mes.
"Las amenazas a la economía de Rusia están vinculadas a la inestabilidad financiera internacional, la crisis alimentaria y cuestiones relacionadas. Otros factores son el terrorismo y el crimen internacional," expresó Medvedev en la entrevista llevada a cabo en el Kremlin a principios de esta semana.
"También tenemos problemas rusos específicos. Primero que todo la pobreza, que aun no hemos derrotado. Resolver este problema es la principal tarea del Gobierno. Trabajaremos duro en esto, utilizando todo nuestro poder económico," dijo.
"El segundo problema es la corrupción. La corrupción es un desafío sistemático, como una amenaza a la seguridad nacional, como un problema que conduce a una falta de fe entre los ciudadanos en la capacidad del Gobierno de llevar orden y protegerlos," añadió.
Rusia es el segundo mayor exportador de petróleo del mundo. Precios récord cercanos a los 140 dólares el barril refuerzan su recaudación y las dos ganancias inesperadas del país reúnen un total de 162.000 millones de dólares.
Pero la creciente inflación y la pobreza en aumento significan una inmensa brecha en los estándares de vida entre los profesionales derrochadores de las grandes ciudades y los pensionistas con dificultades en remotos poblados.
La corrupción endémica -a principios de este mes un importante fiscal estimó que los funcionarios corruptos está embolsando 120.000 millones de dólares al año- está reticentemente aceptada como parte de la vida que ha derrotado los intentos pasados por controlarla.
Se teme y aborrece a la policía de tránsito de Moscú en igual medida.
"Necesitamos fortalecer los sistemas judicial y legal y eso es algo que ya comenzamos," indicó Medvedev, ex abogado corporativo y el primer líder ruso en generaciones en haber trabajado en el sector privado.
El Gobierno debe crear instituciones, regulaciones para bloquear la corrupción y debe educar a funcionarios para que sean guiados por la ley y no los instintos corruptos, dijo.
"Esto es lo más difícil, pero está ente las medidas que estamos emprendiendo," explicó.
(janet.mcbride@reuters.com; Reuters Messaging: janet.mcbride.reuters.com@reuters.net, Editado en español por Guido Nejamkis)
Terra/Reuters