América Latina
Fernando Cordero, elegido el miércoles presidente de la Asamblea Constituyente, convocó a sus integrantes a trabajar contrarreloj en la aprobación de la nueva Constitución a menos de un mes para que venza el plazo para su redacción final.
Cordero, que era el vicepresidente del organismo, reemplaza a Alberto Acosta, que renunció sorpresivamente el lunes en lo que se consideró una crisis ante la cercanía del plazo y por versiones sobre divergencias de Acosta con el presidente Rafael Correa.
El ministro de la Política, Ricardo Patiño, admitió que el partido de gobierno enfrenta "una crisis profunda".
"Es la primera vez que tenemos una crisis profunda, para nosotros fue una crisis interna muy dura la renuncia de Alberto", aseguró al portal ecuadorinmediato.com/radio.
"Hemos tenido que procesarla con mucha dificultad, con mucho tiempo, con mucho dolor", añadió.
Tras tomar juramento del cargo como sucesor de Acosta, su compañero de partido, el oficialista Acuerdo PAIS, Cordero aseguró que "tenemos una tarea ardua, compleja, corta, pero es ahí donde mi optimismo me hace pensar que esto que parece una crisis se convierta en una fortaleza".
Cordero fue elegido con 84 votos a favor de 117 asambleístas presentes. El organismo tiene 130 integrantes.
Junto a la falta de tiempo, Cordero deberá también lidiar con la percepción de que el partido de gobierno está dividido y con acusaciones de injerencia del presidente Correa en la Asamblea.
El mandatario cuestionó públicamente el trabajo del renunciado Acosta, su amigo y cercano colaborador. Ambos han ventilado de manera pública sus diferencias.
Acosta al anunciar su renuncia reveló tener diferencias con la dirigencia de su bloque debido a posturas distintas sobre su propuesta de una posible prórroga para aprobar la Constitución en favor de la calidad de los textos y la otra posición, de la que Cordero es partidario, que exige el cumplimiento del plazo que termina el 26 de julio.
Cordero resaltó que "la planificación del tiempo, la organización del debate es fundamental para no sacrificar la calidad de la nueva Constitución que será la llave de la transformación de este país".
La víspera, la oposición abandonó la sesión en la que se aprobaron textos constitucionales en medio de reclamos de que la aprobación se hizo "en paquete", no artículo por artículo, y que se limitaron los debates.
"No había ni paquetazo, ni es extraño que un día en menos de tres horas hayamos aprobado 33 artículos", señaló Cordero antes de su elección en el canal Ecuavisa.
La Asamblea Constituyente, controlada por una mayoría de 78 asambleístas oficialistas, se instaló el 29 de noviembre para redactar una nueva Carta Magna en seis meses con posibilidad de una prórroga que termina el 26 de julio.
Durante casi siete meses aprobaron 90 artículos y quedan por debatirse más de 500 que deberán aprobarse hasta el fin del plazo.
La nueva Constitución debe ser sometida a referendo en septiembre.
Terra/AP