Estados Unidos
Un británico fue declarado culpable el miércoles de asesinar a tiros su esposa e hija después de que el jurado desechó su argumento de que su mujer había matado a la bebé y después se había suicidado.
Neil Entwistle, de 29 años, cerró los ojos y sacudió ligeramente la cabeza cuando se le declaró culpable de dos cargos por homicidio agravado contra su mujer Rachel, de 27 años, y su bebé de 9 meses, Lillian Rose, ocurridos en su hogar en Hopkinton, Massachusetts.
La fiscalía dijo que Entwistle estaba endeudado e insatisfecho con su vida sexual cuando asesinó a balazos a su familia en el 2006.
La defensa no llevó a ningún testigo a declarar. En cambio, la abogada de Entwistle afirmó que Rachel mató a Lillian Rose y se suicidó cuando ambas estaban en la cama.
Los padres del acusado afirmaron que su hijo es inocente y dijeron que no había tenido un juicio justo. Sus abogados declararon que planeaban apelar.
"Sabemos que nuestro hijo Neil es inocente, y nos devasta saber que la evidencia apunta a que Rachel asesinó a nuestra nieta y después cometió suicidio", dijo Yvonne Entwistle, la madre del acusado, fuera de la corte del Distrito de Middlesex.
"Yo sabía que Rachel estaba deprimida. Nuestro hijo irá ahora a prisión por amar, honrar y proteger la memoria de su esposa", agregó.
Entwistle ha reconocido que no llamó a la policía tras supuestamente hallar los cadáveres, y dijo que devolvió el arma calibre 22 utilizada en el asesinato a la casa de su suegro, a unos 80 kilómetros de distancia (50 millas), porque quería preservar el honor de su esposa.
Los fiscales dijeron que Entwistle había tenido una serie de problemas desde que se mudó a Estados Unidos cuatro meses antes de los homicidios. No había podido encontrar un trabajo, intentó varios negocios en internet que fallaron y se acababa de mudar a una casa que tenía una renta mensual de 2.700 dólares.
Un detective policial testificó sobre los registros hechos a computadoras personales que evideciaban que Entwistle utilizaba la internet para contratar servicios de acompañantes locales y que se había unido al sitio de un grupo de intercambio de parejas para relaciones sexuales.
Entwistle tuvo dificultades para explicar por qué nunca llamó a la policía ni buscó ayuda médica para su esposa e hija antes de regresar a Inglaterra el día después de los asesinatos.
Bajo la ley estatal Entwistle deberá ser sentenciado a cadena perpetua sin posibilidad de obtener libertad condicional.
Terra/AP