Estados Unidos
Un empleado que asesinó el miércoles a cinco personas, la mayoría de ellas hispanas, en una fábrica de plásticos y luego se suicidó llamó a su novia dos horas antes para advertirle que iba a matar a su jefe, indicaron fuentes policiales.
La policía dijo que Wesley N. Higdon, de 25 años, había discutido el martes con su supervisor, que le exigía usar los anteojos de seguridad y le reprochaba que estuviera hablando por teléfono celular mientras estaba en su prensadora.
Más tarde esa noche, cuando el supervisor lo encaminaba afuera del edificio, Higdon le disparó, al parecer con una pistola calibre 45 que llevaba en su automóvil. Luego se dirigió a una sala de descanso y al espacio de trabajo en la planta, donde siguió disparando hasta que volvió el arma contra sí, dijo la policía.
"Simplemente ingresó con aspecto decidido y comenzó a disparar a todos", señaló el sargento John Nevels de la policía de Henderson en una conferencia de prensa.
Un hombre que llamó al teléfono de emergencia describió la escena de violencia a un operador, al tiempo que contaba a las víctimas en su derredor.
"Hay más de dos muertos. Parece que hay uno, dos, tres, cuatro, cinco muertos", dijo el hombre. "El supervisor está muerto también".
El médico forense de Henderson, Bruce Farmer, identificó al supervisor como Kevin G. Taylor, de 30 años y radicado en Dixon. Los otros empleados muertos son Trisha Mirelez, de 25 años; Rachael Vásquez (26), Joshua Hinojosa (28) e Israel Monroy (29). Noelia Monroy, hermana de Israel, fue hospitalizada en la localidad cercana de Evansville, Indiana.
"Nuestra comunidad entera está conmocionada", dijo la jueza Sandy Watkins del condado de Henderson, de 28.000 habitantes.
Los trabajadores de la compañía fueron enviados a casa el miércoles. El director ejecutivo de Atlantis Plastics, Bud Philbrook, dijo a The Associated Press en Atlanta que la compañía estaba consternada. "Es una conmoción total".
La planta, que emplea a unas 150 personas, fabrica repuestos para refrigeradores y revestimiento de plástico para viviendas.
La policía sigue investigando el caso. Philbrook dijo que al parecer Higdon no había tenido problemas de disciplina en la fábrica.
Nevels informó que los detectives supieron por parientes que Higdon llevaba siempre una pistola calibre 45 en su automóvil, lo cual está permitido en Kentucky.
Atlantic Plastics tiene 700 empleados, incluyendo 200 en Henderson, y sus ventas anuales ascienden a 110 millones de dólares, según el directorio comercial Hoovers.
El reportero Harry Weber de AP en Atlanta contribuyó en la información.
Terra/AP