Polémica
El Senado decidió terminar el miércoles un largo y agrio debate sobre una ley de escuchas telefónicas que protegería de demandas civiles a las empresas de telecomunicaciones que permitieron al gobierno intervenir líneas en Estados Unidos.
En una votación de 80 sufragios a favor y 15 en contra, el Senado desechó una gestión de último momento para eliminar el proyecto de ley y determinó someterlo a votación el jueves.
La Cámara de Representantes aprobó la iniciativa la semana pasada, y el Senado podría enviarla finalmente al presidente George W. Bush para que éste la firme.
Los críticos del proyecto afirman que la inmunidad legal de las compañías equivale a dejar sin castigo al gobierno de Bush por las intervenciones de teléfonos y computadoras, que realizó sin autorización judicial durante casi seis años dentro de Estados Unidos luego de los ataques terroristas del 11 de septiembre del 2001.
Las escuchas telefónicas fueron efectuadas incluso sin el permiso ni el conocimiento de una corte secreta creada hace 30 años para supervisar ese tipo de actividades.
La iniciativa, que enmienda la Ley de Vigilancia de Inteligencia Extranjera, es una solución negociada después de un estancamiento de un mes y de semanas de negociaciones entre demócratas y republicanos.
A cambio de la inmunidad para las empresas de telecomunicaciones, los inspectores generales del Pentágono, del Departamento de Justicia y de las agencias de inteligencia investigarán el programa gubernamental de escuchas sin orden judicial.
En otras disposiciones, la nueva iniciativa exigiría autorización judicial para aplicar intervenciones telefónicas a estadounidenses en el extranjero, permitiría las escuchas en emergencias sin orden judicial cuando el gobierno las solicite con una semana de anticipación y prohibiría que los presidentes suplanten las reglas de las intervenciones de líneas en el futuro.
Terra/AP
