EEUU-elecciones-2008 Nota
El candidato demócrata a la presidencia de Estados Unidos, Barack Obama, espera disputar las elecciones del 4 de noviembre en todo el país, sin limitarse a hacer campaña en los estados que votan tradicionalmente por su partido, advirtió su director de campaña.
En ruptura con las estrategias pasadas, destinadas a calcular como conquistar con lo justo la cifra mágica de 270 grandes electores para el colegio que escoge formalmente al presidente, el director de campaña, David Plouffe, anunció un enfoque verdaderamente nacional, lo que forzará al republicano John McCain a gastar más y a defender su ventaja incluso en los propios bastiones republicanos.
"Tenemos muchas soluciones diferentes para llegar a los 270", dijo Plouffe a periodistas en Washington. "No vamos a despertarnos el 4 de noviembre inquietos por causa de un estado", agregó, aludiendo a las dos últimas elecciones presidenciales, perdidas por los candidatos demócratas.
En 2000, fue necesario esperar más de un mes el resultado de Florida para que se declarara la derrota de Al Gore. En 2004, fue un resultado cerrado en Ohio el que selló la derrota de John Kerry.
Las elecciones presidenciales norteamericanas cada estado elige a un cierto número de grandes electores, en función principalmente de su población. El vencedor es el candidato que consigue una mayoría en el Colegio Electoral (al menos 270 de los 538 grandes electores).
Plouffe precisó que el "primer objetivo estratégico" de Obama será retener en el campo demócrata los estados ganados por John Kerry, y así rechazar los asaltos de McCain en Michigan y Pensilvania, dos estados donde el voto obrero pesa mucho, así como en New Hampshire, el pequeño estado que puso a McCain en la vía de la candidatura republicana.
Obama espera además hacer oscilar un puñado de estados que no han votado por un demócrata en las presidenciales desde hace décadas, como Virginia, Colorado, Iowa y Missouri.
Dos sondeos publicados esta semana dieron a Obama un avance de 10 puntos a nivel nacional (49% contra 37% según Los Angeles Times, 51% contra 36% según Newsweek).
Pero es estado por estado que Plouffe se propone ganar, como durante las primaras ganadas contra Hillary Clinton, aunque la ex primera dama era desde hacía largo tiempo considerada favorita a nival nacional.
Obama tiene varias ventajas. En el frente de las finanzas, es campeón de la recolección de fondos, y se libera del límite máximo de gastos al renunciar al sistema de financiamiento público de la campaña, a diferencia de McCain. Esto debería permitirle gastos publicitarios sin precedentes.
El candidato demócrata ya comenzó a difundir una oda patriótica, "El país que amo", en 18 estados, entre ellos un puñado de bastiones republicanos donde David Plouffe espera que Obama sea competitivo en noviembre, como en Alaska, Montana y Dakota del Norte.
El equipo de Obama, movido principalmente por el entusiasmo de los jóvenes, cuenta asimismo con movilizar un "ejército de persuasión", activistas listos a golpear puertas y difundir el mensaje ante sus cercanos.
Esta táctica sólo puede funcionar si algunos electores entusiastas apoyan al candidato y en esto Obama dispone de un activo: más de la mitad de los posibles votantes de McCain "no (están) muy entusiasmados" con su candidatura, según Los Angeles Times, mientras que el 81% de los probables electores de Obama son "entusiastas" e incluso la mitad de ellos son "muy entusiastas".
Terra/AFP