Internacional
KIOTO, Japón (Reuters) - Los ministros de Relaciones Exteriores del Grupo de los Ocho (G8) apelaron a los vecinos de Afganistán a promover la estabilidad en ese país, arruinado por la guerra, señalando la necesidad de diálogo entre Kabul e Islamabad.
Las relaciones entre Afganistán y Pakistán, ambos importantes aliados de Estados Unidos en su campaña contra Al Qaeda y los talibanes, han estado desde hace tiempo en tensión por las acusaciones afganas acerca de que insurgentes talibanes operan desde bastiones en el lado pakistaní de su frontera.
"Apelamos a los vecinos de Afganistán a jugar un rol constructivo para la estabilidad de Afganistán," dijeron en un comunicado ministros de Gran Bretaña, Canadá, Francia, Alemania, Italia, Japón, Rusia y Estados Unidos luego del primer día de una reunión en la ciudad japonesa de Kioto.
"Animamos particularmente a Afganistán y Pakistán a continuar su cooperación de manera constructiva y mutuamente beneficiosa a través del diálogo," agregaron.
El pedido se produjo en medio de una endurecida retórica esta semana entre Kabul e Islamabad.
El jueves, Pakistán rechazó como mentiras "inventadas" la acusación afgana de que la principal agencia de seguridad pakistaní está detrás de un intento de asesinar en abril al presidente de Afganistán, Hamid Karzai.
En su comunicado sobre Afganistán, los ministros expresaron preocupación por el terrorismo, la inseguridad, la pobreza, la producción ilegal de drogas y las instituciones débiles en el país.
Hace dos semanas, Afganistán recibió promesas de asistencia por parte de donantes internacionales por un valor de unos 20.000 millones de dólares.
Ahora, el G8 está mirando hacia Kabul para que fortalezca su gobernabilidad, proteja los derechos humanos y evite la corrupción
PEQUEÑAS MANIFESTACIONES
La apertura de las conversaciones en Japón entre los ministros de Relaciones Exteriores se vio eclipsada por las noticias de un avance en los esfuerzos para poner fin a las ambiciones nucleares de Corea del Norte.
Pero las potencias avanzaron con una agenda que tiene la intención de allanar el camino para una cumbre del G8 el próximo mes, que tratará los crecientes precios de los alimentos y el combustible y el cambio climático, así como la crisis electoral de Zimbabue, el proceso de paz de Oriente Medio y el enfrentamiento nuclear de Occidente con Irán.
Alrededor de 100 personas realizaron una manifestación pacífica mientras los ministros se reunían en la antigua capital japonesa, Kioto, una ciudad más conocida por sus templos y cocina que por protestas callejeras.
La multitud, en su mayoría japoneses mayores y unos pocos extranjeros, muchos escapando del sol de junio bajo sombrillas y sombreros, portaban carteles proclamando "No a la cumbre del G8," "No al libre comercio y al militarismo," "No más pobreza" y "Detengan la invasión a Irak."
"Estados Unidos se está comiendo al mundo," dijo Osamu Matsumoto, un manifestante de 55 años, luciendo una máscara de la secretaria de Estado estadounidense, Condoleezza Rice, masticando una torta con forma de la Tierra.
"Escucho que están hablando sobre Oriente Medio y Corea del Norte, pero creo que eso significa que están organizando la próxima guerra," declaró Carlos Abril, un activista anti globalización de 31 años oriundo de Madrid.
(Reporte adicional de Sophie Hardach e Isabel Reynolds, escrito por John Chalmers, editado en español por Gabriela Donoso)
Terra/Reuters