Tragedia
Un jurado de la corte superior de Los Ángeles encontró hoy culpable a Juan Álvarez, acusado de causar la muerte de once personas al dejar su vehículo en la vía del tren en enero de 2005.
Álvarez, de 29 años, fue encontrado culpable de once cargos de homicidio en primer grado y además de un cargo de incendio provocado.
Otro cargo por daños a un tren de transporte público fue descartado.
El 26 de enero de 2005, Álvarez dejó abandonado su camioneta Jeep Cherokee en la vía del tren al altura de Glendale luego de rociarlo con gasolina, lo que ocasionó el descarrilamiento de un tren de Metrolink que golpeó -a su vez- otro tren.
En el accidente murieron once personas y cerca de 180 resultaron heridas.
El propio Álvarez había declarado que sólo intentaba suicidarse pero que cuando vio venir el tren no tuvo valor y abandonó el vehículo, pues no pudo moverlo. La fiscalía afirmó que había causado la tragedia para atraer la atención.
Al menos dos de los miembros del jurado -conformado por nueve mujeres y tres hombres- habían solicitado ayer una inspección al sitio del accidente pero la solicitud fue retirada esta mañana, lo que permitió que se procediera al veredicto, en el segundo día de deliberaciones.
El fiscal del caso afirmó que solicitará la pena de muerte para Álvarez, quien confesó ser adicto a las metanfetaminas pero aseguró no estar drogado el día del accidente.
La fase para determinar la sentencia comenzará en julio 7.
Terra/EFE
