Internacional
Por César Illiano
BUENOS AIRES (Reuters) - Los líderes del Mercosur se verán las caras en Argentina el lunes con la misión de cerrar nuevos acuerdos comerciales con países emergentes ante el parate de la discusión con la Unión Europea, al tiempo que revisarán temas internos como la lenta adhesión de Venezuela.
Los anuncios formales incluirán el cierre de un acuerdo de preferencias arancelarias con la Unión Aduanera de Africa Austral (Botswana, Lesoto, Namibia, Suazilandia y Sudáfrica), el inicio de negociaciones con Jordania y Turquía y la creación de un fondo de garantía para firmas pequeñas y medianas.
La ampliación de la red de acuerdos del Mercosur, integrado por Argentina, Brasil, Uruguay, Paraguay y Venezuela en vías de adhesión plena, llega después de que recientemente quedaran expuestas nuevamente las trabas que enfrenta un largamente negociado pacto entre el bloque y la Unión Europea.
Una fuente diplomática argentina aseguró que el acuerdo que propone la Unión Europea aún es "desequilibrado" por su resistencia a abrir su mercado de alimentos, y que frente a la fuerte demanda global de las materias primas que produce la región, el obstáculo ahora es aún mayor.
"Los mercados agrícolas están absolutamente demandantes y por lo tanto aún sin ese acuerdo nosotros tenemos acceso a los mercados del mundo en cantidades y precios que son muy importantes y hacen que el precio de nuestra apertura sea más amplio aún," dijo la fuente.
Ante ese escenario, avanzar en acuerdos con países de otras regiones es una válvula de escape.
"Seguimos trabajando abriendo donde puedo abrir, donde los equilibrios son buenos pero acuerdos leoninos, no," agregó.
El Mercosur ya cerró un acuerdo con Israel y negocia con Marruecos y el Consejo de Cooperación del Golfo, entre otros.
Los presidentes también analizarán la tensa situación que vive el mercado global de alimentos, adelantó el viernes el líder venezolano Hugo Chávez, en momentos en que algunos países de la región toman medidas para asegurar su oferta interna.
Los mandatarios que confirmaron su asistencia son, además de Chávez y la anfitriona, Cristina Fernández, el brasileño Luiz Inácio Lula da Silva, el uruguayo Tabaré Vázquez, la chilena Michelle Bachelet, el ecuatoriano Rafael Correa y el boliviano Evo Morales.
También llegarán a la provincia de Tucumán (1.200 kilómetros al noroeste de Buenos Aires) el presidente saliente de Paraguay Nicanor Duarte y el electo, Fernando Lugo. En representación de México estará la canciller, Patricia Espinosa.
ASUNTOS INTERNOS
Mirando puertas adentro, los líderes del Mercosur podrán intentar acelerar el proceso técnico de adhesión de Venezuela al bloque, que según la fuente argentina marcha "muy lento."
Esta semana el portavoz de la presidencia de Brasil, Marcelo Baumbach, aseguró que Venezuela había aceptado retomar la discusión ténica para avanzar en los cronogramas de desgravación de bienes.
"El presidente (Hugo) Chávez ya dio a entender que él retoma esa negociación técnica, que van a proseguir, pero aún está faltando la presentación de algunos documentos," dijo.
Otro asunto interno es la redacción de un código aduanero común, que convertiría al bloque en una verdadera zona de libre comercio, pero quedará postergado para el segundo semestre porque Paraguay pidió más tiempo en medio del recambio presidencial y por diferencias entre el resto de los países.
También se prepara la creación de un grupo de trabajo que ponga en orden el criterio del bloque para la venta de neumáticos reprocesados, que generó roces entre los socios menores y los mayores del Mercosur.
Se esperan anuncios de nuevos proyectos financiados por el Fondo de Convergencia Estructural del Mercosur (FOCEM), que a partir de ahora dará preferencia a los proveedores y contratistas de capitales regionales en las licitaciones de obras financiadas por este mecanismo.
El presidente uruguayo adelantó esta semana que la declaración de los mandatarios también repudiará la nueva norma de inmigración de la Unión Europea, que permitirá desde 2010 la detención de indocumentados por hasta 18 meses y una eventual prohibición de reingreso al bloque.
(Reporte de César Illiano, Editado por Patricia Avila)
Terra/Reuters