Internacional
Por Huw Jones y Marcin Grajewski
BRUSELAS (Reuters) - Los pacientes de la Unión Europea podrán obtener tratamiento fuera de su Estado natal sin aprobación previa de su médico, según las nuevas reglas que se adoptarán esta semana.
La Comisión Europea presentará la medida como parte de un paquete más amplio para avanzar con lo que llama una "Europa social."
El paquete incluye una reforma del sistema de salud para los pacientes, un sector resguardado al dominio nacional.
Un funcionario de la Comisión dijo a Reuters que los pacientes podrán ser atendidos en otro estado de la UE, una medida que países como Gran Bretaña podrían considerar un desafío.
"La autorización previa no será una condición," dijo el funcionario, en condición de anonimato.
El servicio de salud nacional del paciente deberá pagar el costo, pero sólo al mismo precio que el tratamiento costaría en su país natal, dijo el funcionario.
Cuando el costo del tratamiento sea mayor, el paciente deberá pagar la diferencia.
"El desafío es dar más oportunidades y garantías a los ciudadanos sin afectar la sustentabilidad financiera de los sistemas de salud nacionales," dijo la Comisión en un comunicado.
La movida busca alinear las reglas de la UE con las recientes decisiones de la Corte de Justicia Europea, como la del 2006, cuando ordenó al servicio de salud británico pagar casi 4.000 libras por una operación de reemplazo de cadera para Yvonne Watts, quien viajó a Francia.
Watts dijo que su autoridad de salud la había hecho esperar demasiado.
Los funcionarios de la UE esperan que el paquete sirva para aplacar las críticas que dicen que el bloque se está volcando a favor de las empresas privadas y está desatendiendo a sus 490 millones de ciudadanos, sobre todo después del rechazo irlandés del tratado de reforma de Lisboa.
"Todos deben tener el derecho de acceder a servicios de calidad como educación y salud en todas las edades," dijo la Comisión.
También habrá reglas para eliminar la discriminación fuera del trabajo -que ya es casi ilegal- particularmente en cuestiones como la edad, la orientación sexual, la discapacidad, la religión o el credo.
Si los gobiernos de la UE adoptan las reglas, estas aumentarán la carga de la prueba contra los acusados de discriminación, según demostró un borrador en relación a los discapacitados.
A algunas empresas les preocupa que sean forzadas a habilitar todos sus bienes y servicios a las personas discapacitadas, una medida que podría alterar los costos de las premisas.
También existe una reforma borrador de las reglas de la UE sobre los Consejos Laborales Europeos para garantizar "un diálogo social efectivo sobre la reestructuración de operaciones."
Una propuesta de debate podría ser sensible para Italia. El ministerio del Interior italiano fue criticado esta semana por proponer tomar huellas digitales de niños en Roma como parte de un operativo contra el crimen.
(Editado en español por Patricia Avila)
Terra/Reuters