'Triunfo' sin sorpresas
Estados Unidos y sus aliados europeos presionaron para obtener un texto en el que quedara patente que los resultados no podían tener "ni credibilidad ni legitimidad".
El caso es que Sudáfrica, encargada de mediar en la crisis y poco amiga de criticar a su vecino, se opuso.
De resultas de ello, el Consejo de Seguridad se limitó a estimar que "no se reunían las condiciones de una elección libre y justa".
Muy decepcionada, la oposición cargó contra el presidente sudafricano, Thabo Mbeki, por "abandonar a mucha gente en Zimbabue actuando como si protegiera a un Estado paria".
Decidido a no resignarse, el presidente estadounidense, George W. Bush, anunció el sábado nuevas sanciones "contra el gobierno ilegítimo de Zimbabue y aquellos que lo apoyan".
Terra/AFP
