Prostitución
Para controlar a las mujeres, Mondragón mantenía "datos de inteligencia" sobre cada una: los nombres de sus madres, hermanos e hijos, así como la ubicación de sus hogares y escuelas. Según los registros, amenazaba a las víctimas con matar a sus parientes o incendiar sus hogares si no cooperaban con él.
"Le tenían un miedo infinito... pensaban que era el diablo", afirmó el sargento Michael Barnett, de la división en Houston de la Comisión de Bebidas Alcohólicas de Texas.
Golpizas, abortos forzados y prostitución sucedían detrás de las puertas en los edificios vecinos, casas y departamentos cercanos a los bares, según informan los registros de la corte. Los fetos de las mujeres que abortaban eran enterrados o arrojados al drenaje, declararon éstas a la policía.
Las agencias policiales ya tenían noticias del el círculo de traficantes, y programaron un operativo contra éste a principios del 2006.
Sin embargo, en noviembre del 2005 la Oficina de Inmigración y Aduanas se enteró que Mondragón y su hermano Oscar habían adquirido un boleto sin retorno con destino a San Salvador, con lo que el operativo fue realizado casi de inmediato, según reportes de la policía.
Corea fue sentenciado en mayo a 15 años en prisión. Mondragón será sentenciado en septiembre, y ya se ha declarado culpable por dos cargos de asociación delictuosa: tráfico de servidumbre y tráfico de extranjeros.
Siete personas más se han declarado culpables en el caso, incluyendo a dos hermanos de Mondragón.
Terra/AP
