Estados Unidos
Una organización de defensa de los derechos humanos pidió el lunes al candidato presidencial republicano John McCain que en su viaje a Colombia no pierda de vista que la diferencia entre ese país y Cuba es solamente que el país sudamericano "es formalmente una democracia".
"Las instituciones democráticas de Colombia enfrentan amenazas graves, no sólo de guerrillas izquierdistas abusivas sino también de paramilitares que se han infiltrado en gran parte del gobierno", dijo el director ejecutivo de Human Rights Watch, Kenneth Roth.
Roth difundió en la jornada una carta que envió a McCain, quien el martes emprende un viaje de tres días a Cartagena, Colombia y México, en la cual le pide "no enceguecerse por los alegatos del gobierno (en Colombia) de que los derechos humanos y la democracia están en buen camino".
"Instituciones importantes como el Congreso colombiano enfrentan en estos días una enorme crisis de legitimidad, un acontecimiento que no tiene precedentes no sólo en Colombia sino en Latinoamérica", afirma Roth en la carta.
"Le pedimos que en sus reuniones haga de la protección y defensa de las instituciones democráticas colombianas, particularmente las instituciones de justicia, una de sus mayores prioridades", agregó.
El sábado, en una presentación ante un auditorio de funcionarios hispanos elegidos o nombrados, en Washington, McCain elogió al presidente Alvaro Uribe por su trabajo para evitar que las drogas sigan fluyendo hacia Estados Unidos y por su lucha por la consolidación institucional en el país.
McCain tuvo expresiones similares para el presidente mexicano Felipe Calderón, con quien se entrevistará el jueves 3.
La situación de los derechos humanos y sindicales en Colombia ha sido uno de los alegatos de legisladores y otros opositores que mantienen congelada la gestión legislativa del Tratado de Libre Comercio (TLC) con Estados Unidos, y que la administración del presidente George W. Bush, del mismo partido de McCain, trata todavía de revivir antes de enero, cuando Bush dejará el cargo.
Roth recordó que en Colombia, país que ha recibido unos 5.000 millones de dólares para el Plan Colombia desde comienzos de la década, "más de 60 miembros" de la coalición de Uribe en el Congreso _ 20% de los legisladores _ se encuentran bajo investigación "por alterar elecciones o colaborar con los paramilitares considerados terroristas por Estados Unidos".
"La Suprema Corte colombiana, que empezó las investigaciones, ha sido atacada reiteradamente por funcionarios gubernamentales de alto nivel, incluido el propio Uribe", afirmó.
Roth dice que si bien Uribe ha estado extraditando a varios jefes paramilitares a Estados Unidos, "han florecido grupos nuevos en todo el país". Hizo notar que entre enero y mayo fueron asesinados 26 sindicalistas, número mayor del registrado en similar periodo del año pasado.
"Retener el TLC puede ser una medida excepcional, pero Colombia es un caso excepcional", afirma Roth. "Estados Unidos no debe conceder libre ingreso a bienes que son, en muchos casos, producidos por trabajadores que no pueden ejercer sus derechos sin temor a morir".
Terra/AP