UE-Bolivia-Latam-migración Nota
El canciller boliviano David Choquehuanca se reunió el lunes en Bruselas con altos responsables de la Unión Europea (UE) para pedir "flexibilizar" la polémica "Directiva Retorno" de expulsión de inmigrantes ilegales del territorio europeo.
"No estamos en contra de que ellos tomen sus normas de manera soberana. Lo que queremos es que se tome en cuenta los derechos humanos, la situación de los países", dijo Choquehuanca tras reunirse con la comisaria europea de Relaciones Exteriores, Benita Ferrero Waldner, y el Alto Representante de la UE para la Política Exterior, Javier Solana.
"Ellos han manifestado que Europa necesitaba armonizar sus normas. Nosotros entendemos que ellos puedan llevar adelante esta armonizaciones, pero esta armonización tiene que estar en el marco de la libre circulación de las personas", agregó Choquehuanca.
La "Directiva Retorno", aprobada por el Parlamento europeo el 17 de junio, impone arrestos de hasta 18 meses a los inmigrantes ilegales que se nieguen a partir por iniciativa propia y una prohibición de cinco años de regresar a la UE.
Durante las entrevistas, Choquehuanca analizó con Ferrero Waldner y Solana la posibilidad de "encontrar espacios" para trabajar, ya sea a nivel de bloques, por ejemplo la Comunidad Andina de Naciones (CAN) y la UE, o a bilateral, de modo de "flexiblizar" la normativa.
"Siempre se puede encontrar una salida. No están cerrados. Existe siempre la posiblidad de que los países puedan flexiblizar de manera bilateral. Hay un tiempo para poder trabajar, tanto a nivel bloque a bloque, CAN-UE, como a nivel bilateral", explicó el canciller boliviano.
Desde su aprobación, toda América Latina salió a criticar con mucha dureza la ley europea.
El Grupo de Rio, que reúne a 21 países de América Latina y el Caribe, se declaró el pasado miércoles "preocupado", mientras que el presidente brasileño, Luiz Inacio Lula da Silva, la calificó de "xenófoba" y su homólogo venezolano, Hugo Chávez, amenazó con suspender sus suministros de petróleo a Europa.
De su lado, Choquehuanca reconoció que la "directiva está aprobada" y que ni Bolivia ni América Latina podrán hacerla "retroceder", por lo que insistió en la necesidad de buscar flexiblizar la ley para "permitir la regulación de las personas que están en situación irregular".
Durante su visita a Bruselas, el canciller boliviano también examinó con Ferrero Waldner y Solana la situación política en Bolivia, así como también la marcha de las negociaciones CAN-UE.
"Ellos respaldan el proceso de cambio, democrático, que está viviendo Bolivia. Pero les preocupan estos referéndums que se están llevando a cabo", indicó Choquehuanca, en referencia al movimiento autonomista que enfrenta el gobierno del presidente Evo Morales.
La situación para Morales se vuelve cada vez más compleja, en particular tras el triunfo de la indígena quechua Savina Cuéllar, firme adversaria del presidente izquierdista, el domingo en unas cruciales elecciones regionales de Chuquisaca.
Con el triunfo de Cuéllar, antigua integrante de la Asamblea Constituyente por el partido de Morales, el mapa político del país está ahora inclinado en favor de la lucha por gobiernos autónomos de Santa Cruz, Tarija, Beni y Pando, a los que se adhirió el prefecto de Cochabamba, pese a que ese departamento votó contra las autonomías en el referéndums de julio de 2006.
Terra/AFP