El Mundo
La oposición de Zimbabue descartó el martes posibles negociaciones con el gobierno, señalando que el presidente Robert Mugabe cerró todas las puertas al aceptar participar en la segunda ronda de las elecciones que fueron una farsa. El líder opositor Morgan Tsvangirai se vio obligado a abandonar la contienda ante el asesinato de decenas de sus partidarios, y buscó refugio en una embajada.
En un comunicado el martes desde Harare, la capital de Zimbabue, Tendai Biti, dirgente del opositor Movimiento por un Cambio Democrático, desechó la posibilidad de que su partido y el ZANU-PF de Mugabe realicen conversaciones para integrar un gobierno de coalición.
"Nada puede ser tan malicioso y tan alejado de la verdad", dijo Biti, que se halla en libertad bajo fianza luego de ser acusado por la justicia de Zimbabue de traición a la patria. Si se le declara culpable, podría ser sentenciado a la pena capital.
Biti dijo que si bien la oposición pensaba incorporar a miembros moderados del ZANU-PF al gobierno, de haber sido elegido presidente Tsvangirai, Mugabe había cerrado las puertas a la negociación al presentarse a la segunda ronda, sin oposición alguna.
El domingo Mugabe fue declarado ganador de los comicios.
George Charamba, vocero de Mugabe, negó el martes que el presidente de Zimbabue vaya a ceder algún tipo de poder a la oposición.
"Esa es una pregunta extraña", dijo Charamba a un periodista en el curso de la cumbre de la Unión Africana. "Hace apenas algunos días que ocupó el cargo ¿y ya se espera que se retire? ... ¿Por qué está tan obsesionado Occidente con el retiro del presidente de Zimbabue?"
Nqobizitha Mlilo, asesor de Biti, dijo que el partido insiste en que Mugabe abandone el cargo.
Mugabe "perdió la elección", dijo Mlilo. "Debe irse".
Mugabe fue acusado de ordenar una campaña de violencia contra la oposición luego que en la primera ronda ganó Tsvangirai. Los ataques alcanzaron tal magnitud que Tsvangirai retiró su postulación el 27 de junio y se refugió en la embajada de Holanda en Harare.
Terra/AP