El Mundo
Un suicida que pretendía asesinar a un gobernador afgano acabó matando a cuatro personas el miércoles en Afganistán, mientras que, en otro incidente, un helicóptero de las fuerzas internacionales fue bombardeado, forzando a su tripulación a abandonar el aparato en el sur de Kabul, informaron las autoridades.
El gobernador de la provincia de Nimroz, Ghulam Dastagir Azad, dijo que el suicidia se acercó a su convoy a pie la tarde del miércoles y se hizo estallar, matando a tres agentes de policía y un civil. Azad dijo no estar herido.
El mismo día, un helicóptero UH-60 Black Hawk fue derribado en el distrito Kherwar. Los pilotos abandonaron el aparato antes de que éste prendiera fuego, según un comunicado de las fuerzas de la coalición.
Otro helicóptero norteamericano destruyó lo que quedaba del primero disparando a precisión, añadió el comunicado.
Las autoridades del remoto distrito indicaron que milicianos talibanes derribaron el helicóptero con una granada propulsada a cohete, señaló el jefe del Departamento de Policía de Logar, Mahmmed Mustafa Khan.
La OTAN declaró que el suicida intentó atacar una patrulla cerca de la ciudad de Spin Boldak, no muy lejos de la frontera con Pakistán. Nadie resultó herido entre las fuerzas de la coalición internacional, según informes iniciales, pero hubieron "varios heridos locales", dijo la organización. El general Abdul Raziq, un comandante de policía de la frontera en Spin Boldak, aclaró que los heridos son dos trabajadores de la construcción y dos guardas de seguridad.
Los ataques a helicópteros son muy peligrosos para las fuerzas internacionales.
En mayo del 2007 siete soldados murieron en un helicóptero Chinook cuando éste fue derribado en un asalto aéreo en la provincia del sur de Helmand. Sin embargo, los fallos mecánicos y los accidentes suponen el mismo riesgo que el fuego enemigo en las montañas y desiertos de Afganistán.
Los ataques del miércoles ocurrieron durante una nueva oleada de violencia entre los insurgentes y las fuerzas internacionales en la mitad sur del país, incluyendo las provincias cercanas a Kabul. La semana pasada, tres soldados estadounidenses y su intérprete murieron a causa de un ataque de bomba a 40 millas (70 kilómetros)del sur de la ciudad.
Terra/AP