Llegan a EE.UU.
Los tres estadounidenses mantenidos como rehenes por la guerra colombiano llegaron la noche del miércoles a esta base de la fuerza aérea en Texas, apenas unas horas después de haber sido rescatados por soldados colombianos.
Marc Gonsalves, Thomas Howes y Keith Stansell realizaban una investigación sobre narcóticos para el Pentágono cuando su avión cayó en la selva colombiana controlada por las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC) en el 2003.
Cuando los tres desaparecieron, aparentemente también se esfumaron los esfuerzos para rescatar a los estadounidenses que han permanecido más tiempo secuestrados en el mundo.
Mientras que Francia exhortaba al mundo a conmoverse por la difícil situación de la rehén franco-colombiana Ingrid Betancourt, e incluso envió una misión humanitaria durante un intento de rescate fallido este año, el gobierno de Estados Unidos permanecía casi en silencio en torno a los empleados de una subsidiaria de la Northrup Grumman Corp.
Los contratistas y Betancourt se encontraban entre un grupo de "prisioneros políticos", según las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia, que éstas liberarían a cambio de cientos de guerrilleros. Pero cada intento de diálogo parecía destinado al fracaso.
Sin embargo, el ejército colombiano, apoyado por Washington, parecía estar cada vez más cerca. El mes pasado, el ministro de Defensa Juan Manuel Santos informó que los soldados habían detectado a tres hombres en la selvas del sur, pero que habían desaparecido en el bosque tropical antes de que las tropas pudieran intentar un rescate.
George Gonsalves estaba podando su jardín cuando un vecino le avisó que su hijo había sido liberado.
Terra/AP
