América Latina
Por Luis Jaime Acosta
BOGOTA (Reuters) - La ex candidata presidencial colombiana Ingrid Betancourt, un símbolo mundial del flagelo del secuestro, fue rescatada el miércoles sana y salva por el Ejercito de Colombia sin disparar un sólo tiro, después de seis años en la selva en manos de la guerrilla de las FARC.
Junto a Betancourt, de 46 años y quien también tiene ciudadanía francesa, fueron liberados en un audaz operativo tres estadounidenses y 11 efectivos del Ejército y de la Policía cautivos de las izquierdistas Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
La liberación de los secuestrados, algunos retenidos por más de 10 años y parte de un grupo de 40 personas que las FARC buscaba intercambiar por 500 rebeldes presos, es un duro golpe para la guerrilla y un triunfo para la inflexible política de seguridad del presidente Alvaro Uribe apoyada por Estados Unidos.
El rescate se produjo en el selvático departamento del Guaviare, en el suroeste del país, luego de que el Ejército infiltrara y engañara a la guerrilla para que permitiera el traslado de los cautivos en un helicóptero encubierto del Ejército.
Una vez que la nave despegó, efectivos militares redujeron rápidamente al par de custodios de las FARC en medio del desconcierto de los rehenes que estaban siendo liberados.
"Creo que esta es una señal de paz para Colombia, nosotros podemos lograr la paz y confiamos en nuestras fuerzas militares y quiero agradecerle a cada uno de los soldados de Colombia," dijo la político franco-colombiana a una radio militar.
Vistiendo un chaleco militar, una demacrada Betancourt bajó del avión presidencial que la condujo a una base militar en Bogotá junto con el resto de los liberados, donde la recibió su madre, Yolanda Pulecio, y su esposo, Juan Carlos Leconte.
"Fue un rescate de película que le dio la libertad a 15 personas que habían sido torturadas," dijo el ministro de Defensa, Juan Manuel Santos.
Betancourt, cuya liberación fue exigida en innumerables manifestaciones en todo el mundo, permanecía secuestrada desde febrero del 2002, mientras que los contratistas estadounidenses Keith Stansell, Marc Gonsalves y Thomas Howes fueron privados de la libertad en febrero del 2003.
En París, el presidente francés, Nicolas Sarkozy, quien lideró varios intentos diplomáticos para liberar a Betancourt, saludó la liberación de la política.
En tanto, en una comunicación telefónica, el presidente estadounidense, George Bush, felicitó a Uribe, a quien describió como un "líder fuerte."
VUELO A LA LIBERTAD
Las FARC, consideradas como una organización terrorista por Estados Unidos y la Unión Europea, han sufrido fuertes golpes militares en el último año, incluida la muerte de al menos cinco de sus líderes.
En la operación militar "Jaque" que infiltró y engañó a la guerrilla fueron capturados dos miembros de las FARC encargados de la custodia de los rehenes.
Los familiares de los secuestrados rescatados celebraron la sorpresiva noticia dada a conocer por el Gobierno.
"Quiero decirle que la amo, que estoy tan feliz que ya esté libre, la felicidad que siento no la puedo describir," dijo desde París Lorenzo Delloye, el hijo de Betancourt.
Mientras que Astrid Betancourt, hermana de la ex candidata presidencial, expresó: "Estoy llena de felicidad, estoy que no veo la hora de abrazar a mi hermana. Han sido largos años de espera. Que maravilla que este calvario se haya terminado."
Santos explicó que los rehenes estaban divididos en tres grupos y que se engañó a la guerrilla para que permitiera su traslado en un helicóptero de una organización ficticia.
Pero, la nave era del Ejército y estaba tripulado por militares que doblegaron a los guerrilleros que buscaban transportar a los rehenes a un punto en medio de la jungla.
Betancourt explicó que, luego de que fueran reducidos los rebeldes, un efectivo dijo: "Somos el Ejército Nacional, están en libertad."
"El helicoptero casi se cae porque lloramos, saltamos, nos abrazamos," destacó.
GOLPES A LAS FARC
La liberación de Betancourt se une a otros golpes recibimos por las FARC en los últimos meses como la muerte de Raúl Reyes, uno de sus máximos líderes, quien pereció en un bombardeo colombiano sobre una zona selvática en Ecuador.
A esa situación se suma la muerte de su fundador y máximo líder, Manuel Marulanda, quien falleció en marzo de un ataque al corazón.
Las FARC también han sufrido la deserción de unos 9.000 combatientes desde que Uribe asumió el poder en el 2002.
Las últimas imágenes de Betancourt y de los tres estadounidenses se conocieron a fines del año pasado, cuando el Ejército capturó a tres supuestos guerrilleros en Bogotá y les confiscó videos y fotografías que la guerrilla pretendía enviar como pruebas de vida al presidente de Venezuela, Hugo Chávez.
En esas pruebas la política apareció triste, demacrada y muy delgada por lo que meses después surgieron rumores de que estaba gravemente enferma y que corría peligro de morir.
En las mismas pruebas los tres estadounidenses se mostraron en medio de la selva, visiblemente afectados por el prolongado cautiverio.
Las FARC liberaron entre enero y febrero a seis políticos que entregaron en la selva colombiana a misiones humanitarias que organizó Chávez, quien luego pidió a la comunidad internacional reconocer el estado de beligerancia al grupo rebelde, deteriorando las relaciones diplomáticas entre Bogotá y Caracas.
(Reporte de Luis Jaime Acosta, con la colaboración de Nelson Bocanegra y Javier Mozzo, editado por Alejandro Lifschitz)
Terra/Reuters