Internacional
Por Luis Jaime Acosta
BOGOTA (Reuters) - La ex candidata presidencial colombiana Ingrid Betancourt se reencontró el jueves con sus dos hijos adolescentes luego de haber estado seis años secuestrada por las FARC en la selva, un día después de que el Ejército la liberó en un cinematográfico operativo de rescate.
En un emotivo reencuentro en un aeropuerto en Bogotá, Betancourt se fundió en abrazos y lágrimas con Melanie y Lorenzo Delloye, que llegaron a la capital colombiana desde París en un avión del Gobierno francés en compañía del canciller galo, Bernard Kouchner.
La política franco-colombiana, de 46 años, fue rescatada sana y salva el miércoles por el Ejército sin disparar un tiro, junto con tres estadounidenses y 11 efectivos de las Fuerzas Armadas, en un fuerte golpe contra las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia (FARC).
Betancourt, sonriente y vestida de negro, subió al avión en donde se abrazó con sus hijos, quienes residen en París. Después de unos minutos, los tres descendieron de la aeronave.
"Quiero compartir con todos ustedes hoy esta dicha infinita de tener a mis hijos junto a mí después de siete años de no verlos," dijo la política, quien desde que fue secuestrada en febrero del 2002 pasó a ser considerada como la rehén más importante en manos del grupo guerrillero.
La liberación de Betancourt, que se logró engañando a la guerrilla para que permitiera el traslado de los 15 rehenes en un helicóptero encubierto del Ejército, marcó un triunfo para la inflexible política de seguridad del presidente Alvaro Uribe, apoyada por Washington.
GRACIAS A DIOS
"Doy gracias a Dios por este momento tan bello y les agradezco a todos ustedes el compartirlo con nosotros. Estos son mis niñitos, mi orgullo, mi razón de vivir, mi luz, mi luna, mis estrellas," aseguró Betancourt con la voz entrecortada por el llanto.
El único contacto que tuvieron los dos adolescentes con su madre durante los últimos años fue la radio, a través de la que enviaban mensajes y le contaban sobre sus actividades académicas y familiares.
El rescate de Betancourt, los estadounidenses Keith Stansell, Marc Gonsalves y Thomas Howes, así como de los efectivos de las Fuerzas Armadas se produjo en medio de la "Operación Jaque" en la que el Ejército infiltró y engañó a la guerrilla con un comando que se hizo pasar como integrantes de una organización humanitaria ficticia.
Según analistas, la operación debilita aún más a la guerrilla más antigua de América, que en el último año perdió a cinco de sus máximos comandantes en operaciones militares, incluido su "canciller" Raúl Reyes, mientras que cientos de sus combatientes han desertado.
Las FARC también perdieron en marzo a su fundador y máximo líder, Manuel Marulanda, quien murió de un ataque al corazón.
Con el rescate de Betancourt y los tres rehenes estadounidenses, a quienes tuvieron por cinco años, las FARC también perdieron su poder de presión a la hora de negociar.
Los liberados eran considerados como los rehenes más valiosos en poder del grupo rebelde, que dice luchar por imponer un sistema socialista en este país de más de 44 millones de habitantes.
(Reporte de Luis Jaime Acosta; Editado por Alejandro Lifschitz)
Terra/Reuters