Internacional
Por Irja Halasz
ULAN BATOR (Reuters) - El gobernante Partido Revolucionario del Pueblo de Mongolia (PRPM) ha ganado unas elecciones parlamentarias por arrolladores resultados preliminares dados a conocer el jueves.
Los resultados fueron publicados luego de acusaciones de un fraude electoral, que provocaron manifestaciones en las que murieron cinco personas.
El PRPM obtuvo 47 escaños de 76 en el Gran Hural, una victoria decisiva en las votaciones del domingo, dijo a Reuters el portavoz del Comité Electoral General Nergui, mientras autoridades mongolianas limpiaban escombros que quedaron en las calles, tras las violentas protestas a comienzos de la semana.
El opositor Partido Democrático había obtenido 26 escaños, y los asientos restantes se dividieron entre partidos más pequeños, dijo Nergui.
Si la oposición admite la derrota, el resultado generaría esperanzas de estabilidad tras un período de cuatro años de un difícil gobierno de coalición que ha afectado el crecimiento económico y retrasado acuerdos mineros percibidos como claves para sacar a la nación de Asia Central de la pobreza.
"Estos son resultados preliminares, pero los resultados oficiales serán anunciados mañana," dijo Nergui.
El presidente de Mongolia Nambariin Enkhbayar declaró un estado de emergencia de cuatro días a altas horas del martes luego de que el Partido Democrático sostuviera que hubo fraude electoral, provocando manifestaciones que dejaron a 220 civiles y 108 militares heridos además de los muertos.
Cerca de 700 manifestantes han sido detenidos.
Observadores internacionales dicen que la votación fue justa.
El Ministerio de Justicia mongoliano prometió realizar una rápida investigación de las muertes, tres de las cuales fueron causadas por heridas de bala, e indicaban que la policía era culpable.
"De dónde vinieron estas balas es un asunto de investigación," dijo el jueves el ministro de Justicia Monkh-Orgil a periodistas en una sesión informativa en la capital Ulán Bator.
En un aparente intento por apaciguar al Partido Democrático, Monkh-Orgil negó que la oposición fuera responsable de la violencia del martes y dijo que las manifestaciones habían sido premeditadas.
(Escrito y reportes adicionales de Ian Ransom, Lindsay Beck, Ben Blanchard y Guo Shipeng en Pekín; Editado en español por Juana Casas )
Terra/Reuters