El Mundo
Ocho heridos, uno de ellos por asta de toro, fue el balance del complicado y desordenado primer encierro de las fiestas de San Fermín celebrado el lunes en la ciudad de Pamplona, según se informó en un comunicado oficial.
Algo más de cuatro minutos tardaron los seis toros de la ganadería de Conde de la Corte en completar el recorrido de 850 metros que separan los corrales de la plaza de toros.
Centenares de corredores tomaron parte en la carrera. No se produjeron grandes aglomeraciones en el recorrido, pero sí muchas caídas y tropezones. Además, dos toros se separaron de la manada durante el encierro, sin que afortunadamente los animales cornearan de gravedad a ninguna persona.
Los momentos más tensos se vivieron cuando un toro rezagado totalmente despistado comenzó a darse la vuelta amenazando a todos los corredores. La pericia de los participantes y la suerte impidió que se produjeran males mayores.
De los ocho heridos, uno de ellos recibió un puntazo en la pierna por el asta del toro. El resto sufrió golpes de diversa consideración. La mayoría de ellos eran de nacionalidad española, aunque entre las personas que precisaron asistencia médica había un ciudadano estadounidense, un australiano, un joven de Nueva Zelanda y un inglés.
Aritz López, un joven de 29 años natural de Bilbao, participó en el encierro.
"Ha habido algún momento tenso, pero creo que todo ha ido bastante bien. Había menos gente que en otras ocasiones", dijo.
La circunstancia de que este primer encierro se celebrase en lunes motivó que la asistencia de corredores fuera manifiestamente menor que en otros años, cuando el arranque de las fiestas de San Fermín coincide con el fin de semana.
Jon Ariztimuño, un pamplonés de 28 años, también señaló que había sido una carrera más limpia, a pesar de la dificultad.
"He visto caídas durante el recorrido, pero ha habido menos peligro", dijo.
Este primer encierro estuvo precedido por un recuerdo especial al montañero de Pamplona Iñaki Ochoa de Olza, fallecido hace dos meses en la cordillera del Himalaya.
Las fiestas de San Fermín comenzaron el domingo y los encierros se repetirán todos los días a las ocho de la mañana hasta el próximo 14 de julio.
Desde que existen registros oficiales, en 1924, 14 personas han fallecido en los encierros. La última víctima data de 2003, cuando un español murió a causa de las secuelas que le produjo un golpe en la cabeza. La última víctima de un astado data de 1995, cuando un estadounidense de 22 años fue corneado mortalmente.
Terra/AP