Internacional
Por Yoko Nishikawa y Jeremy Pelofsky
TOYAKO, Japón (Reuters) - Los líderes del Grupo de los Ocho (G8) almorzaron y conversaron el lunes con jefes de Estado africanos en un lujoso hotel japonés, mientras activistas acusaban al club de naciones ricas de no cumplir con las promesas de mayor ayuda para el continente más pobre.
La pobreza en Africa, que encabeza el temario en el inicio de la cumbre de tres días del G8, está íntimamente ligada al alza de los precios de los alimentos y el petróleo y a la polémica sobre cómo combatir el calentamiento global, tema que será tratado más adelante.
El G8 ha invitado a siete líderes africanos para que se unan a la inauguración de su cumbre anual, que tiene lugar en la isla de Hokkaido, en el norte de Japón.
Max Lawson, asesor de la organización humanitaria británica Oxfam, dijo que la cumbre era posiblemente la más importante del grupo en una década.
"El mundo está enfrentando claramente múltiples crisis, problemas económicos serios, muy serios, tanto para los países ricos como para los pobres. Pero son las personas pobres quienes sufren más, con un sufrimiento enorme por los incrementos en los precios de los alimentos," dijo Lawson a periodistas.
En la cumbre del 2005, en Gleneagles (Escocia), el G8 acordó duplicar la asistencia para el 2010 a 50.000 millones de dólares, la mitad de los cuales estaría dstinada a Africa.
Pero un reporte del mes pasado del Comité de Progreso Africa, establecido para controlar la implementación de los compromisos de Gleneagles, señaló que bajo los actuales planes de gastos el G8 quedaría a 40.000 millones de dólares de su objetivo.
"Hay buenos planes que se están desarrollando. También sabemos que cuando se hacen esfuerzos se pueden alcanzar grandes resultads. Pero el problema es que estos planes no están siendo apoyados por un financiamiento serio," dijo Oliver Buston, portavoz del grupo activista ONE.
"Es como si el G8 hubiera construido un automóvil pero no le hubiera cargado combustible. Es hora de que eso cambie," agregó.
Las conversaciones del lunes reunió al G8 -Estados Unidos, Japón, Francia, Gran Bretaña, Alemania, Canadá, Italia y Rusia- con líderes de Argelia, Etiopía, Ghana, Nigeria, Senegal, Sudáfrica y Tanzania.
Este año se cumple la mitad del camino para alcanzar ocho de las Metas de Desarrollo para el Milenio establecidas por la Asamblea General de Naciones Unidos en septiembre del 2000 para reducir la pobreza mundial para el 2015.
Con los precios de los granos habiéndose duplicado desde enero del 2006, Africa necesita más ayuda, no menos, dicen los activistas.
Varios críticos e incluso países miembros sugieren que el G8, formado en 1975 por apenas seis miembros después de la primera crisis del petróleo, debería ampliarse para sumar grandes naciones en desarrollo para así mejor representar el actual panorama mundial.
Las protestas anti-G8 se han convertido en un suceso regular en el evento anual, y el lunes cientos de manifestantes de Japón y otros países marcharon bajo una copiosa lluvia hacia la sede de la cumbre.
Las fuertes medidas de seguridad intentaron que se mantuvieran a varios kilómetros de distancia del lugar de reunión. Un grupo trató de tomar un camino no autorizado pero debió retroceder ante decenas de policías protegidos con escudos.
El calentamiento global será el foco de una reunión ampliada el miércoles, que incluirá a China e India, dos economías de rápido desarrollo que están incrementando sus emisiones de gases de efecto invernadero.
(Reporte adicional de Chikafumi Hodo, William Schomberg, David Ljunggren, Yoko Kubota y David Fogarty, escrito por Linda Sieg; editado por Hernán García)
Terra/Reuters