JUSTICIA
Denver, 7 jul (EFE)- Tres años después de haber detenido por error a una hispana, y un año después de haberla indemnizado, la policía de Denver confirmó hoy que modificó sus procedimientos para evitar que se repitan ese tipo de situaciones.
Valerie Rodríguez, ahora de 32 años y residente en Aurora (al este de Denver) fue arrestada en septiembre de 2005 luego de que un oficial confundiese a Rodríguez con otra persona del mismo nombre, pero con otra dirección, que era buscada por prostitución y por una pelea callejera en un barrio en el noreste de Denver.
Según las autoridades, el 22 de diciembre de 2004 la policía de Denver emitió una orden de arresto de una persona llamada "Valerie Rodríguez", sin que en ese documento se haya incluido el domicilio de la sospechosa.
Meses más tarde, oficial Timothy Scudder usó una base de datos en Internet para buscar las información personal de "Valerie Rodríguez", incluido su seguro social y su dirección, y encontró a la mujer residente en Aurora, no a la que vivía en Denver.
Como consecuencia, la orden de arresto se emitió en nombre de la persona equivocada.
Rodríguez se enteró del problema en septiembre de 2005 cuando fue a solicitar empleo en el Servicio Postal de Estados Unidos y se le informó que no podía trabajar allí "debido a su pasado criminal".
Cuando Rodríguez se presentó ante las autoridades penitenciarias para aclarar el problema, la policía la arrestó, y permaneció detenida por varias horas hasta que, con la ayuda de un abogado, pudo demostrar su identidad.
Debido a la intervención de la Union Americana de Libertades Civiles (ACLU) de Colorado, en julio de 2007 Rodríguez recibió una indemnización de casi 15.000 dólares por parte del Departamento de Policía de Denver, quien también pago 3.000 dólares adicionales para cubrir los honorarios de los abogados que defendieron a Rodríguez.
Como parte de ese acuerdo de indemnización, la policía de Denver se comprometió a modificar el procedimiento para emitir las órdenes de arresto, que incluyen nuevas clases de capacitación para todo el personal uniformado y para los instructores de la academia policial.
La nueva edición del manual policial indica que usar una base de datos, aunque se trate de la base de datos de la misma policía, no es suficiente como para obtener la información que luego será incluida en las órdenes de arresto.
Por eso, los detectives ahora deben realizar una "identificación positiva" de los sospechosos y corroborar toda la información antes de realizar un arresto.
Según Rodríguez, estos cambios son "un paso en la dirección correcta", aunque más cambios son necesarios, porque "ninguna cantidad de dinero puede compensar a alguien por pasar por este tipo de humillación". EFE fm/ma
Terra/EFE