Internacional
Por Alexandra Zawadil
VIENA (Reuters) - La coalición que gobierna en Austria colapsó el lunes y habrá elecciones anticipadas en septiembre, después de que los conservadores declararon que ya no podían trabajar los socialdemócratas del canciller Alfred Gusenbauer.
Acusado de ser un líder débil y con poca popularidad incluso entre sus propias filas, Gusenbauer dijo que no iba a buscar la reelección como canciller y recomendó al presidente en funciones del partido, Werner Faymann, para el puesto, un cambio que se prevé que será aprobado.
El conservador Partido del Pueblo demandó realizar elecciones anticipadas por el bien de la "claridad" en el Gobierno.
"Ya es suficiente. Ya no es posible trabajar bien en este Gobierno," dijo en una conferencia de prensa el jefe del partido, Wilhelm Molterer, quien también es vicecanciller y ministro de Finanzas.
"Los socialdemócratas no tienen orientación ni liderazgo. No podemos permitir que la crisis socialdemócrata se convierta en una crisis austríaca," agregó.
Si los conservadores ganan la próxima elección, como sugieren los sondeos, Austria podría reanudar las privatizaciones de firmas del Estado, como Telekom Austria y Austrian Airlines . Las acciones de ambas compañías se mantenían firmes el lunes.
También se prevé que un Gobierno conservador continuará las reformas jubilatorias e impositivas que inició durante su mandato previo.
PELEAS DE COALICION
Los dos principales partidos austríacos comparten una "gran coalición" desde enero del 2007, cuando los socialdemócratas vencieron a los conservadores en la última elección. Pero han discutido constantemente por temas que incluyen las reformas sanitarias, fiscales y educativas.
"Lo cierto es que (los conservadores) nunca aceptaron realmente el resultado de las elecciones del 2006," dijo Gusenbauer a periodistas.
"Intentaron entorpecer el trabajo del Gobierno durante los últimos 18 meses y se convirtieron en una piedra al cuello," apuntó.
Las tensiones se desbordaron en junio cuando Gusenbauer y Faymann, en un giro inesperado, convocaron a un referéndum sobre futuros cambios en los tratados de la Unión Europea, que los conservadores calificaron como una jugada populista para revertir la caída de los índices de popularidad de los socialdemócratas.
La votación en la rica república alpina se prevé para el 14 o el 21 de septiembre, de acuerdo a cuán rápido se disuelva el Parlamento. Los socialdemócratas confirmaron que apoyarían la disolución, que requiere mayoría simple en el recinto.
Gusenbauer es acusado dentro de su propio partido de ser un líder débil y timorato que permitió a los conservadores controlar los ministerios claves como el de Finanzas, Relaciones Exteriores e Interior, y bloquear las principales promesas electorales de los socialdemócratas.
Los principales partidos han perdido popularidad mientras conformaron la coalición. Pero los sondeos demuestran que los socialdemócratas tienen mucho menos apoyo, ya que su imagen cayó al 28 por ciento, 4 o 5 puntos detrás de sus rivales.
Con esos niveles, ningún partido podrá gobernar solo tras la próxima elección. Su única alternativa sería asociarse con el Partido Libertad de extrema derecha, cuyo apoyo ha alcanzado alrededor del 20 por ciento.
Pero ninguno de los dos partidos se muestra favorable a formar un bloque con Libertad, debido a que el partido demanda la expulsión de inmigrantes y es hostil al islam y a la integración de la UE.
(Por Mark Heinrich, Editado en Español por Juana Casas)
Terra/Reuters