P.RICO-DROGAS
San Juan, 7 jul (EFE)- El gobernador de Puerto Rico, Aníbal Acevedo Vilá, se reunió hoy con representantes de sectores que atienden la drogadicción en el país caribeño para evaluar un plan de medicación a adictos, tema que ha centrado el debate político ante las elecciones de noviembre.
Médicos, profesores y representantes de organizaciones comunitarias que atienden a drogodependientes compartieron sus posturas con Acevedo Vilá, que estudia establecer un programa contra la adicción basado en la medicación de drogas controladas como la metadona o la buprenorfina.
"Los adictos a las drogas deben ser tratados como enfermos y no únicamente como delincuentes", ha defendido el gobernador a raíz de los resultados de un estudio piloto en una prisión puertorriqueña.
El estudio, llevado a cabo durante dos años por el Recinto de Ciencias Medicas de la Universidad de Puerto Rico, concluyó que un 85 por ciento de los presos tratados con buprenorfina redujo significativamente el consumo de heroína y cocaína un mes después de salir de prisión.
"Que la medicación no sea lo último en la lista del gobierno, que pase a convertirse en lo primero", indicó Acevedo Vilá la semana pasada sobre un asunto sobre el que se han expresado sus oponentes políticos para las elecciones que se celebrará el 4 de noviembre.
Según el gobierno, el 80 por ciento de los crímenes cometidos en Puerto Rico está relacionado con el tráfico de drogas y si un preso cuesta al estado unos 40.000 dólares anuales, la medicación fuera de las cárceles supondría un ahorro considerable para el erario.
Con la medicación, "no sólo le estamos haciendo justicia social" con los adictos, "sino que estamos actuando para el bien común de todos los puertorriqueños", indicó Acevedo Vilá.
Por su parte, el candidato a la Gobernación del opositor Partido Nuevo Progresista (PNP), Luis Fortuño, defiende que antes de la medicación hay que considerar los programas de rehabilitación sin drogas, que según el político son más efectivos.
Para Fortuño, la medicación habría que reducirla sólo a los casos crónicos de dependencia a la heroína sin descuidar otras necesidades del drogadicto, contando con las organizaciones sin fines de lucro y "siempre y cuando sea integrado".
Según el candidato de Puertorriqueños por Puerto Rico (PPR), Rogelio Figueroa, el problema de la drogadicción "tiene sus raíces en la marginación, la falta de oportunidades educativas y económicas y de apoyo emocional" que no se solucionan con una medida concreta.
Figueroa indicó a Efe que "no es humanamente correcto ni económicamente viable" mantener a los adictos medicados permanentemente sin atender el resto de sus necesidades.
Así que para Figueroa la medicación es una medida "a corto plazo", pero lo principal es crear una sociedad con buena salud mental y productiva que disuada a las personas de recurrir a las drogas, porque el "uso de drogas es síntoma de un gobierno disfuncional".
Finalmente, el Partido Independentista Puertorriqueño (PIP) le dio al Gobernador "la bienvenida al planeta Tierra" por atender ahora una perspectiva que esa colectividad ha defendido desde hace dos décadas.
La senadora del PIP, María de Lourdes Santiago, insiste en que su partido ha planteado desde entonces "la urgencia de cambiar el modelo punitivo ante la drogadicción por una verdadera visión salubrista".
"En esta administración, al igual que en las pasadas, se han combinado la absoluta ignorancia con la más fría insensibilidad en lo que se refiere al tema de las adicciones, y es un descaro que ahora, a cinco meses de las elecciones, finjan abrazar los mismos planteamientos que por cuatro años han ignorado", sostuvo.
Para la vicepresidenta del PIP habría que empezar por "retar al gobierno de los Estados Unidos con verdaderos programas de medicación de heroína, con la multiplicación de los programas de intercambio de jeringuillas, la creación de cuartos de inyección segura y la ampliación" de los programas con buprenorfina.
Santiago recordó que en Puerto Rico se ha trabajado por mucho tiempo con la metadona, pero que las limitaciones legales impuestas a su dispensación y uso sobrepasan con frecuencia sus beneficios.
"En todo caso, lo que importa a estas alturas es que se reconozca el fracaso del enfoque" punitivo sobre las drogas" y que se disponga de voluntad y de recursos para que la medicación deje ser mera palabrería y se convierta en una opción de sanación y reintegración social", defendió Santiago. EFE ie/ma (con fotografía)
Terra/EFE