Estados Unidos
La Administración Federal de Aviación afirmó el lunes que los registros del radar contradicen la afirmación de controladores aéreos de que dos aviones estuvieron a punto de chocar sobre el Aeropuerto Internacional John F. Kennedy el fin de semana.
Los datos del radar muestran que los aviones _uno que llegaba de las islas Caimán y otro que partía hacia Chile_ no estuvieron en peligro, dijeron funcionarios de la administración conocida como FAA por las siglas en inglés.
El vocero de la FAA, Jim Peters, aseguró que las aeronaves no llegaron a estar a menos de 90 metros (300 pies) de distancia en el plano vertical y de 800 metros (media milla) en el nivel horizontal en el momento en que una despegaba y la otra se disponía a aterrizar la noche del sábado. No hubo posibilidades de conflicto, señaló.
De acuerdo con controladores aéreos, los aviones estuvieron a 30 metros (100 pies) en el plano vertical y a prácticamente cero distancia horizontal. Las respectivas distancias medias entre las aeronaves en el aeropuerto son casi 300 metros (1.000 pies) y tres kilómetros (milla y media).
El vocero de la Asociación Nacional de Controladores Aéreos, Barrett Byrnes, dijo que el vuelo 792 de Cayman Airways realizó una "vuelta", una maniobra de rutina de último momento en espera de la autorización final para aterrizar, aproximadamente a las 20.30 del sábado. Al mismo tiempo, el vuelo 533 de LAN-Chile despegaba de una pista perpendicular, agregó.
Sin embargo, una vocera de LAN-Chile había afirmado que ese informe era falso.
Byrnes dijo que un controlador ordenó al piloto que llegaba que diera un giro a la izquierda y al que ingresaba un giro brusco a la derecha, para evitar así la colisión.
De acuerdo con los controladores, el aeropuerto Kennedy es uno de varios que operan pistas perpendiculares al mismo tiempo, y el incidente es un ejemplo del porqué este tipo de prácticas debe ser suspendidas.
La Junta Nacional de Seguridad en el Transporte investiga el asunto.
Terra/AP