Justicia
Patrick Crosby, vocero de la fiscalía, dijo a Efe que es "posible" que las víctimas reciban una visa especial para residir legalmente en Estados Unidos como sucede con en los casos de este tipo.
Los cinco acusados enfrentan cargos federales de conspiración para tráfico sexual, introducir mujeres a EEUU con el propósito prostituirlas y proteger y albergar extranjeros para sacar provecho financiero.
Juan Cortés-Meza, Amador Cortés-Meza y Francisco Cortés-Meza además fueron acusados de contrabando de indocumentados.
Según la acusación, Juan Cortés-Meza y Francisco Cortés-Meza se hacían novios de las jóvenes en México o les prometían trabajo en un restaurante o limpiando casas en Estados Unidos para convencerlas a viajar.
De acuerdo con las autoridades, algunas de las víctimas fueron golpeadas y amenazadas, o sus familias fueron amenazadas en México para forzarlas a trabajar como prostitutas contra su voluntad.
Las jóvenes eran retenidas en una vivienda con la constante supervisión de al menos uno de los presuntos traficantes, que en las noches las transportaba a las casas de los "clientes", señalaron las autoridades.
Terra/EFE
