Entonces, claro, el presidente hoy se encuentra con un Congreso diezmado, sin gente, es decir, vacío, porque todos los que eran paramilitares, que eran la mayoría, que eran los que lo habían apoyado, están en la casa.
¿Cree que ha reaccionado bien Uribe ante ese problema?
Yo pienso que puede ser más sereno. Yo creo que hay que tener más serenidad. Y sobre todo pienso que él puede darse el lujo, y en eso pienso que es algo que tiene que ir buscando, de mantener serenidad aún cuando él pueda sentir que lo están atacando.
¿Está bien la idea de Uribe de impulsar un referéndum para definir la legitimidad de la reelección del presidente?
Eso no cambia nada. El presidente puede inventarse 800 referéndums y puede que los colombianos lo vuelvan a elegir 30 veces y que pidan que lo vuelvan a votar. Pero la justicia tiene que seguir su curso.
Presidencia
Según las encuestas, usted es uno de los políticos de Colombia con mayor popularidad. ¿No es un estímulo para considerar su candidatura presidencial?
Es un estímulo para servir a la gente que uno necesita que esté ahí, hablando por ellos. Me irrita un poquito que me pregunten la cuestión esta de la presidencia porque es como si yo saliera con ansias de conquistar la Presidencia de la República. No.
Pero es natural en el sentido de que usted es política y la aspiración, el honor mayor para un político es ser presidente de su país...
Sí, de acuerdo. Pero yo soy una política diferente. Me parece que la Presidencia está muy bien si uno puede ayudar, pero uno puede ayudar de otras manera. Y hay otros sitios, otros espacios desde los cuales uno puede ayudar.
Hoy en día los colombianos salen a marchar, dejaron la indiferencia, son más tolerantes. Todo ese proceso creo que es parte de lo que nosotros desde el cautiverio ayudamos a impulsar
Si uno ve que definitivamente, el sitio para uno mover las cosas es la Presidencia, muy bien. Pero yo pienso que desde el cautiverio se hicieron cosas muy importantes. Pienso por ejemplo que los colombianos han cambiado su actitud frente al secuestro, al drama de los colombianos.
Terra USA/BBCMundo