EDUCACIÓN
Chicago, 8 jul (EFE)- El sistema de educación pública de Chicago extenderá un novedoso programa educativo a cuatro escuelas secundarias con numerosa población estudiantil hispana.
Según informaron hoy las Escuelas Públicas de Chicago (CPS), con un aporte de 5,2 millones de dólares del Departamento de Educación de Estados Unidos se crearán nuevas Comunidades Pequeñas de Aprendizaje, o escuelas dentro de una escuela, en los próximos cinco años.
"Estas comunidades preparan mejor a los alumnos para la educación superior futura o el mercado laboral", dijo en un comunicado el director ejecutivo de CPS, Arne Duncan.
El programa comenzó a aplicarse en Chicago en el 2000 como respuesta a los altos porcentajes de bajo rendimiento y deserción escolar en el sistema público.
Desde entonces CPS recibió subvenciones federales por un total de 18.7 millones de dólares que permitieron crear diez Comunidades Pequeñas de Aprendizaje en secundarias públicas con más de 1.000 alumnos.
"Una instrucción personalizada y enfocada en lo que necesita el alumno es lo que funciona con nuestros estudiantes, y eso podemos lograrlo en comunidades pequeñas", dijo Duncan.
"Estamos felices porque a partir del comienzo del nuevo año lectivo en septiembre podremos agregar más escuelas dentro de escuelas, para proveer un mejor ambiente educativo para los estudiantes", agregó.
CPS administra 655 escuelas en Chicago de las cuales 116 son secundarias.
Del total de 408 mil alumnos, un 39 por ciento son de origen hispano que convierten al español en el principal idioma extranjero hablado y enseñado en el sistema público.
Según lo informado por CPS, durante el año lectivo pasado funcionaron 18 escuelas pequeñas, con fondos federales y propios, dentro de las mayores secundarias de la ciudad.
Con los nuevos fondos federales, ese número se incrementará a 22 a partir de septiembre próximo con la implementación de los primeros grupos de noveno grado o "freshman".
Una de las futuras comunidades pequeñas se instalará en la secundaria Foreman, ubicada en el barrio Portage Park en el oeste de Chicago, que tiene casi dos mil alumnos en su mayoría hispanos, polacos y afroamericanos.
También figuran la secundaria Kelvyn Park con 1.559 alumnos, la Academia de Carreras Manley con 1.221 y la secundaria Schurz, ubicada en las inmediaciones del barrio puertorriqueño Humboldt Park y con un alumnado de 2.034 jóvenes.
La secundaria Schurz es considerada modelo entre las públicas por su programa de educación bilingüe, centro de carreras, programa vocacional y academias de finanzas y música.
Su edificio fue construido en 1910 y es considerado monumento histórico de la ciudad.
Duncan dijo que la "escuela dentro de la escuela" permite que las secundarias con numerosa asistencia "se transformen, promuevan una cultura de altos logros académicos y creen un ambiente de aprendizaje que apoye al alumno".
"Esto mejora el clima en la escuela y permite encaminar por igual a todos los alumnos", agregó.
Las comunidades pequeñas tienen equipos de maestros que comparten grupos de no más de 140 alumnos.
Según lo informado en un comunicado de CPS, los grupos observan de cerca el rendimiento y asistencia del alumno, identifican comportamientos de riesgo y problemas académicos, desarrollan e implementan estrategias de intervención.
Las cinco comunidades pequeñas originales comenzaron a funcionar en el 2000 en las secundarias Gage Park, Hyde Park, Kenwood, Marshall y Tilden.
Luego se sumaron Amundsen, Crane, CVCA, Clemente, Corliss, Farragut, Fenger, Harlan, Morgan Park, Robeson, Steinmetz, Washington y Wells.
Cada una de las escuelas pequeñas nuevas tendrá un nombre que exprese su identidad o tema de estudio, como empresas, tecnología, servicio público o liderazgo.
En el futuro, algunas escuelas públicas de Chicago podrán albergar entre tres y seis comunidades pequeñas, dependiendo del alumnado, agregó CPS. EFE jm/cs
Terra/EFE