Internacional
Por Jon Hemming
KABUL (Reuters) - Marines de Estados Unidos mataron a más de 400 talibanes desde que en mayo iniciaron un operativo para tomar un distrito en el sur de Afganistán, dijo el miércoles su comandante.
Una fuerza de combate de unos 2.200 marines estadounidenses se desplegó en Afganistán a principios de este año para compensar la escasez de tropas que Washington no logró que completen otros aliados de la OTAN.
A fines de abril, los marines ingresaron al distrito de Garmsir, en la provincia sureña de Helmand, tomando posiciones al este del río que divide la región desértica, y a principios de mayo comenzó un feroz enfrentamiento para empujar a los militantes talibanes hacia el oeste y el sur del país.
"Los talibanes demostraron que querían pelear por Garmsir y nosotros les dimos pelea e inflingimos bajas muy serias," dijo en una conferencia de prensa el coronel Peter Petronzio, el comandante de los marines de Estados Unidos en Afganistán.
Petronzio agregó que su fuerza está "demasiado ocupada como para contar" a los talibanes muertos, pero el gobernador afgano de Helmand, dijo, "cree que el número está más allá de los 400 y confío en que esa cifra es bastante correcta."
"Como comandante militar, la cifra más importante para mí es la de víctimas civiles y creemos y confiamos en que esa cifra es cero," afirmó.
Garmsir, en el extremo sur de la deshabitada franja verde a lo largo del río Helmand, había sido un centro de tránsito y logística para los combatientes talibanes que se movían desde el sur, dijo Petronzio.
Aunque el comandante no lo mencionó por su nombre, hay poco más que desierto al sur de Garmsir hasta la frontera con Pakistán.
Los marines fueron enviados a Garmsir dado que los más de 8.000 soldados, en su mayoría británicos, en Helmand, ocupando una serie de bases hacia el norte, no tenían la capacidad para tomar solos la ciudad.
Los enfrentamientos directos disminuyeron, dijo Petronzio, y ahora, en su mayor parte, el único contacto que los marines tuvieron con los talibanes fueron los alijos de armas y bombas al costado del camino que dejaron atrás.
"No diría que Garmsir está seguro, pero está estable," consideró. "Los insurgentes aún están allí, pero no nos están enfrentando como alguna vez lo hicieron," concluyó.
(Editado en español por Lucila Sigal)
Terra/Reuters